free_woman
05-11 2006, 05:10 PM
Soy profesor, tengo 29 años y enseño el curso de matemáticas en la secundaria. Todo comenzó en mi primer día clases en un prestigioso colegio privado, entré al salón y en esos momentos los chicos venían de su clase de educación física. Recuerdo muy claramente a la jovencita que vi en lycra, era una chica de 18 años de edad pero que no los aparentaba; tenía unos grandes y desarrollados senos, unas piernas de diosa y un culo voluminoso y hermoso, también su actitud era madura.
Con el paso del tiempo noté que la jovencita era muy movediza y traviesa, casi como una puta, pero no le di importancia debido a que yo era un profesor muy distinguido en mi ciudad y no tenía tiempo para observar y preocuparme por esos "asuntos". La jovencita no era tan buena alumna en mi curso, es más, en otras clases tampoco lo era, esto ocasionó que su madre se preocupara mucho por su educación y recurrió a mis servicios para que le dictara clases particulares, a lo que yo accedí.
Iba todas las tardes a su casa, su madre siempre me abría la puerta y después se iba a trabajar en su empresa dejándonos solos, pues no vivía nadie más en la casa. Me di cuenta que la joven me coqueteaba y se me insinuaba mucho. Hasta que un día martes, llegué como de costumbre para las respectivas enseñanzas y como siempre su madre me abrió la puerta y se fue. Cuando quedamos solos, la jovencita bajó con un pantalón muy apretado y un top muy pequeño, lo cual me excito mucho y al parecer ella se dio cuenta. Se sentó a la mesa y a la media hora de clases la joven me dijo: "profe, ¿¿como que hace mucho calor aquí, verdad??", inmediatamente después se quitó el top dejando ante mis ojos sus enormes senos, eran hermosos, me excité mucho y ella rápidamente se me acercó y comenzó a besarme por todas partes mientras me desabotonaba la camisa.
Yo estaba muy nervioso, no sabía que hacer y pensaba: "mierda que me voy a tirar a una jovencita, no puedo hacer esto", pero en verdad en que deseaba tanto hacerlo… y sin más remordimientos la cargué y la llevé al sofá de la sala. Ella me desabrochó el botón del pantalón introduciendo su mano y acariciándome el pene que ya estaba muy caliente. Sin pensarlo dos veces me bajé todo el pantalón casi que obligando a la jovencita a que me la chupara. Ella accedió a mi petición y me la comenzó a chupar como toda una experta, "oh Dios, qué rica mamada me estaba dando" decía en mi mente. Luego le quité el pantalón y vi su hinchada concha muy mojada por la excitación, comencé a mamársela y a la vez le sobaba los duros senos, ella gemía de placer y me pedía más, hasta que me dijo: "profe, ya déjese de mamadas y métame su enorme pene en la concha."
Le agarré las piernas y se las puse en mis hombros, la penetré y me di cuenta que no era virgen, "esta jovencita es una puta" pensé, comencé a agitarme y ella gemía suavemente, arriba y abajo era el movimiento que daba, ella me dijo que parara un poco para poder darse la vuelta, una vez que se dio vuelta se la metí por el culo, esto me excitaba más y aún más a ella, lo que me pude dar cuenta por sus gritos. Seguimos un buen rato hasta que ella me llevó al cuarto de su madre y noté que en ese cuarto había espejos en el techo, eso me excito demasiado y me eché en la cama haciendo que ella se pusiera arriba mío para que yo pudiera ver por los espejos como se le introducía mi miembro. Ella saltaba, parecía que cabalgaba, después de una buena cogida saqué mi pene de su concha antes de que me "vaciara" dentro de ella debido a que no llevaba condón, ella se puso de espaldas y me pidió que le mojara el culo.
Apenas terminé, me vestí y escuché que llegaba su madre, corrimos los dos a la mesa para disimular. Felizmente todo salió bien y su madre no se dio cuenta de nada. Esa fue la primera vez y la última debido a que me retiré del trabajo para no tener problemas con ella y el colegio.
Con el paso del tiempo noté que la jovencita era muy movediza y traviesa, casi como una puta, pero no le di importancia debido a que yo era un profesor muy distinguido en mi ciudad y no tenía tiempo para observar y preocuparme por esos "asuntos". La jovencita no era tan buena alumna en mi curso, es más, en otras clases tampoco lo era, esto ocasionó que su madre se preocupara mucho por su educación y recurrió a mis servicios para que le dictara clases particulares, a lo que yo accedí.
Iba todas las tardes a su casa, su madre siempre me abría la puerta y después se iba a trabajar en su empresa dejándonos solos, pues no vivía nadie más en la casa. Me di cuenta que la joven me coqueteaba y se me insinuaba mucho. Hasta que un día martes, llegué como de costumbre para las respectivas enseñanzas y como siempre su madre me abrió la puerta y se fue. Cuando quedamos solos, la jovencita bajó con un pantalón muy apretado y un top muy pequeño, lo cual me excito mucho y al parecer ella se dio cuenta. Se sentó a la mesa y a la media hora de clases la joven me dijo: "profe, ¿¿como que hace mucho calor aquí, verdad??", inmediatamente después se quitó el top dejando ante mis ojos sus enormes senos, eran hermosos, me excité mucho y ella rápidamente se me acercó y comenzó a besarme por todas partes mientras me desabotonaba la camisa.
Yo estaba muy nervioso, no sabía que hacer y pensaba: "mierda que me voy a tirar a una jovencita, no puedo hacer esto", pero en verdad en que deseaba tanto hacerlo… y sin más remordimientos la cargué y la llevé al sofá de la sala. Ella me desabrochó el botón del pantalón introduciendo su mano y acariciándome el pene que ya estaba muy caliente. Sin pensarlo dos veces me bajé todo el pantalón casi que obligando a la jovencita a que me la chupara. Ella accedió a mi petición y me la comenzó a chupar como toda una experta, "oh Dios, qué rica mamada me estaba dando" decía en mi mente. Luego le quité el pantalón y vi su hinchada concha muy mojada por la excitación, comencé a mamársela y a la vez le sobaba los duros senos, ella gemía de placer y me pedía más, hasta que me dijo: "profe, ya déjese de mamadas y métame su enorme pene en la concha."
Le agarré las piernas y se las puse en mis hombros, la penetré y me di cuenta que no era virgen, "esta jovencita es una puta" pensé, comencé a agitarme y ella gemía suavemente, arriba y abajo era el movimiento que daba, ella me dijo que parara un poco para poder darse la vuelta, una vez que se dio vuelta se la metí por el culo, esto me excitaba más y aún más a ella, lo que me pude dar cuenta por sus gritos. Seguimos un buen rato hasta que ella me llevó al cuarto de su madre y noté que en ese cuarto había espejos en el techo, eso me excito demasiado y me eché en la cama haciendo que ella se pusiera arriba mío para que yo pudiera ver por los espejos como se le introducía mi miembro. Ella saltaba, parecía que cabalgaba, después de una buena cogida saqué mi pene de su concha antes de que me "vaciara" dentro de ella debido a que no llevaba condón, ella se puso de espaldas y me pidió que le mojara el culo.
Apenas terminé, me vestí y escuché que llegaba su madre, corrimos los dos a la mesa para disimular. Felizmente todo salió bien y su madre no se dio cuenta de nada. Esa fue la primera vez y la última debido a que me retiré del trabajo para no tener problemas con ella y el colegio.