pablo77
12-04 2005, 09:40 PM
Para empezar les cuento que mi nombre es Pablo, tengo 27 años y ya hace 9 que vivo en Australia. Desde hace un tiempo he venido leyendo muchas de las historias que la gente tiene para contar, las cuales, para ser franco y sin tratar de desprestigiar a los autores, me resultan muchas veces muy difíciles o casi imposibles de creer.
La historia que tengo para contarles es verdadera, me ocurrió hace 9 años atrás y la razón por la cual quiero que crean en mi historia es porque lo que hice no es algo de lo cual hoy mire para atrás y me sienta orgulloso ni mucho menos, pero el deseo que tuve por mi prima por muchos años, una noche terminó haciéndose realidad.
Desde que tengo memoria, mi familia y la familia de mi tío, en este caso el hermano de mi padre, a pesar de vivir muy lejos una de la otra, siempre acostumbrábamos a juntarnos para los cumpleaños o las fiestas de fin de año quedándonos nosotros en la casa de mis tíos o viceversa. Desde chico tuve una conexión muy fuerte con mi prima, tanto así que siempre esperábamos estas ocasiones para poder vernos y jugar juntos.Con el paso de los años los dos fuimos creciendo y ya que mi prima tiene la misma edad que yo, de una manera u otra nos tocó vivir el crecimiento tanto físico como intelectual al mismo tiempo. Si bien el deseo de ir a la casa de mis tíos para jugar con mi prima se fue perdiendo, un deseo muchísimo mas fuerte fue creciendo en mi. Por mucho tiempo me sentí mal conmigo mismo por ver o imaginar a mi prima de la forma que lo hacía, pero créanme que es muy difícil no hacerlo ya que es una de esas mujeres que cuando se ven en la calle, no se puede dejar de mirar, es realmente hermosa. Siempre me gustó su cuerpo y me sorprendió lo rápido que desarrolló sus pechos, como si fueran salidos de una revista sólo que a esos nunca los toco un bisturí.
Paso a contar sobre la noche en que conocí a mi prima de una forma que nunca imagine que podría conocerla, pero que, para ser completamente honesto, se me pasó por la mente no sólo una, sino millones de veces.
Todo empezó en una fiesta de navidad en la que con mi familia, fuimos a festejar a la casa de mi prima. Recuerdo perfectamente que era una de esas noches de verano muy calurosa y húmeda que parecía que hasta el reflejo de la luna te hacia transpirar. Si me pongo a pensar ahora, también recuerdo el momento en el que llegamos a la casa y vi a mi prima con su pollera corta mostrando sus largas y fuertes piernas y un top que me volvió loco en sólo un segundo. A lo que voy con todo esto, es que en el momento en el que nos saludamos sentí un nudo en el estomago y lo más raro de todo, es que me di cuenta de que a ella también le pasó lo mismo, como si los dos supiéramos que algo iba a suceder esa noche. La velada fue transcurriendo normalmente, pero al mirarla, mi deseo por ella se fue transformando en una obsesión que no me dejaba pensar en nada más. En muchas ocasiones, tuvimos esos cruces de miradas en donde ni ella ni yo pudimos mantenerlas por mucho tiempo.
Cuando por fin la noche terminó, ya tarde en la madrugada, después de que todos tomaron y comieron, llegó la hora de irnos a dormir. Mi prima y yo nos acostamos en un colchón en el suelo y mi abuela en la cama chica de mi prima, recuerdo lo fuerte que era el nudo que tenía en el estomago, ni respirar podía al saber que tenia a mi prima al lado mió con solo un camisón y su ropita interior por debajo, lo cual ya me estaba volviendo loco. Pero la gran pregunta de ese momento era, qué paso seguir ahora, qué movimiento hacer… decidí arrimarme a ella lo más lentamente posible quedando los dos de costado frente a frente, pudiendo sentir el aire de su respiración en mi nariz cuando exhalaba. Estaba seguro de que ella estaba tan despierta como yo y que los dos queríamos lo mismo, pero siempre hay una duda, entonces decidí, con mucho miedo de que algo saliera mal, poner una de mis rodillas entre las piernas de mi prima y ahí me quede por un rato.
Podía sentir el calor de nuestros cuerpos, sentía el calor de las piernas de ella y en lo único que podía pensar era en subir un poco mas mi rodilla hasta llegar a su vagina, pero el miedo todavía estaba conmigo así que esperé. Mi prima tampoco aguantó más y levantó suavemente la pierna que estaba sobre mi rodilla y yo, sin pensarlo un segundo, la subí hasta ponerla justo entre sus muslos, ella emitió un suave pero profundo suspiro de placer cuando mi pierna tomó contacto con lo mas intimo de su cuerpo, fue una sensación increíble, estaba tan caliente y húmeda….
Comencé a mover mi pierna muy lentamente de arriba hacia abajo y a medida que lo hacia mi prima abría sus piernas cada vez más, quedando en un estado de excitación tal, que parecía estar teniendo un orgasmo tras otro. Por momentos me asustaba que mi abuela pudiera escucharnos, pero ninguno de los dos nos dijimos ni una sola palabra. Era tanta su excitación que nunca más vi a una mujer dejar la ropa interior tan mojada, yo también tenia una erección tan grande que por un momento pensé que podría acabar sin siquiera tocarla. Luego de jugar con mi pierna un rato más, mi prima permaneció con las suyas tan abiertas como deseando no volver a cerrarlas en toda la noche, lo que me animó a poner mi mano sobre su vagina pero por arriba de su mojada ropa interior. Comencé a masturbarla y a jugar con mi dedo pasándoselo muy suave todo a lo largo de su hermosa vulva, ella parecía haber entrado en un trance profundo y a punto de explotar en cualquier momento... y yo también.
Luego, muy lentamente, le saqué la ropa interior, tanto la de arriba como la de abajo dejándola completamente desnuda y sin darme cuenta yo también estaba desnudo sobre mi prima, esta vez besándole sus increíbles pechos. Ella estaba tan descontrolada, que tuve que taparle la boca con una mano mientras continuaba chupándole los pechos. Comencé a besarla por todo el camino hacia abajo hasta llegar a su vagina, pero antes de hacerlo y aprovechando su humedad, le introduje muy despacio uno de mis dedos, en el momento de hacerlo, mi prima separó sus piernas hasta lo máximo que podía. Tan mojada y excitada estaba que mi dedo parecía flotar dentro de ella, por lo que la masturbé con dos y luego tres y cada vez que los introducía ella gozaba de placer como ninguna otra que yo había conocido. Después de jugar con mi mano ya estaba dispuesto a besar y lamerle su vagina, pero eran tantas las ganas que tenia de sentir mi verga, que me pidió que la penetrara en ese mismo momento, lo que a mí me pareció estupendo. Una vez que estuve dentro de ella, exploto de placer y no tardó ni medio minuto para tener un orgasmo tan grande y tan intenso que pude sentir el temblor de todo su cuerpo, no tardó mucho más en tener otro y al mismo tiempo yo tuve el mió que creo, fue uno de los mas intensos y maravillosos de mi vida.
A la mañana siguiente, como hasta hoy en día, seguimos en contacto pero como si nunca hubiera pasado nada, a veces las cosas son mejor de esta manera.
Espero que les haya gustado y como les dije antes, esta vez hayan leído algo que realmente pasó.
GRACIAS.
La historia que tengo para contarles es verdadera, me ocurrió hace 9 años atrás y la razón por la cual quiero que crean en mi historia es porque lo que hice no es algo de lo cual hoy mire para atrás y me sienta orgulloso ni mucho menos, pero el deseo que tuve por mi prima por muchos años, una noche terminó haciéndose realidad.
Desde que tengo memoria, mi familia y la familia de mi tío, en este caso el hermano de mi padre, a pesar de vivir muy lejos una de la otra, siempre acostumbrábamos a juntarnos para los cumpleaños o las fiestas de fin de año quedándonos nosotros en la casa de mis tíos o viceversa. Desde chico tuve una conexión muy fuerte con mi prima, tanto así que siempre esperábamos estas ocasiones para poder vernos y jugar juntos.Con el paso de los años los dos fuimos creciendo y ya que mi prima tiene la misma edad que yo, de una manera u otra nos tocó vivir el crecimiento tanto físico como intelectual al mismo tiempo. Si bien el deseo de ir a la casa de mis tíos para jugar con mi prima se fue perdiendo, un deseo muchísimo mas fuerte fue creciendo en mi. Por mucho tiempo me sentí mal conmigo mismo por ver o imaginar a mi prima de la forma que lo hacía, pero créanme que es muy difícil no hacerlo ya que es una de esas mujeres que cuando se ven en la calle, no se puede dejar de mirar, es realmente hermosa. Siempre me gustó su cuerpo y me sorprendió lo rápido que desarrolló sus pechos, como si fueran salidos de una revista sólo que a esos nunca los toco un bisturí.
Paso a contar sobre la noche en que conocí a mi prima de una forma que nunca imagine que podría conocerla, pero que, para ser completamente honesto, se me pasó por la mente no sólo una, sino millones de veces.
Todo empezó en una fiesta de navidad en la que con mi familia, fuimos a festejar a la casa de mi prima. Recuerdo perfectamente que era una de esas noches de verano muy calurosa y húmeda que parecía que hasta el reflejo de la luna te hacia transpirar. Si me pongo a pensar ahora, también recuerdo el momento en el que llegamos a la casa y vi a mi prima con su pollera corta mostrando sus largas y fuertes piernas y un top que me volvió loco en sólo un segundo. A lo que voy con todo esto, es que en el momento en el que nos saludamos sentí un nudo en el estomago y lo más raro de todo, es que me di cuenta de que a ella también le pasó lo mismo, como si los dos supiéramos que algo iba a suceder esa noche. La velada fue transcurriendo normalmente, pero al mirarla, mi deseo por ella se fue transformando en una obsesión que no me dejaba pensar en nada más. En muchas ocasiones, tuvimos esos cruces de miradas en donde ni ella ni yo pudimos mantenerlas por mucho tiempo.
Cuando por fin la noche terminó, ya tarde en la madrugada, después de que todos tomaron y comieron, llegó la hora de irnos a dormir. Mi prima y yo nos acostamos en un colchón en el suelo y mi abuela en la cama chica de mi prima, recuerdo lo fuerte que era el nudo que tenía en el estomago, ni respirar podía al saber que tenia a mi prima al lado mió con solo un camisón y su ropita interior por debajo, lo cual ya me estaba volviendo loco. Pero la gran pregunta de ese momento era, qué paso seguir ahora, qué movimiento hacer… decidí arrimarme a ella lo más lentamente posible quedando los dos de costado frente a frente, pudiendo sentir el aire de su respiración en mi nariz cuando exhalaba. Estaba seguro de que ella estaba tan despierta como yo y que los dos queríamos lo mismo, pero siempre hay una duda, entonces decidí, con mucho miedo de que algo saliera mal, poner una de mis rodillas entre las piernas de mi prima y ahí me quede por un rato.
Podía sentir el calor de nuestros cuerpos, sentía el calor de las piernas de ella y en lo único que podía pensar era en subir un poco mas mi rodilla hasta llegar a su vagina, pero el miedo todavía estaba conmigo así que esperé. Mi prima tampoco aguantó más y levantó suavemente la pierna que estaba sobre mi rodilla y yo, sin pensarlo un segundo, la subí hasta ponerla justo entre sus muslos, ella emitió un suave pero profundo suspiro de placer cuando mi pierna tomó contacto con lo mas intimo de su cuerpo, fue una sensación increíble, estaba tan caliente y húmeda….
Comencé a mover mi pierna muy lentamente de arriba hacia abajo y a medida que lo hacia mi prima abría sus piernas cada vez más, quedando en un estado de excitación tal, que parecía estar teniendo un orgasmo tras otro. Por momentos me asustaba que mi abuela pudiera escucharnos, pero ninguno de los dos nos dijimos ni una sola palabra. Era tanta su excitación que nunca más vi a una mujer dejar la ropa interior tan mojada, yo también tenia una erección tan grande que por un momento pensé que podría acabar sin siquiera tocarla. Luego de jugar con mi pierna un rato más, mi prima permaneció con las suyas tan abiertas como deseando no volver a cerrarlas en toda la noche, lo que me animó a poner mi mano sobre su vagina pero por arriba de su mojada ropa interior. Comencé a masturbarla y a jugar con mi dedo pasándoselo muy suave todo a lo largo de su hermosa vulva, ella parecía haber entrado en un trance profundo y a punto de explotar en cualquier momento... y yo también.
Luego, muy lentamente, le saqué la ropa interior, tanto la de arriba como la de abajo dejándola completamente desnuda y sin darme cuenta yo también estaba desnudo sobre mi prima, esta vez besándole sus increíbles pechos. Ella estaba tan descontrolada, que tuve que taparle la boca con una mano mientras continuaba chupándole los pechos. Comencé a besarla por todo el camino hacia abajo hasta llegar a su vagina, pero antes de hacerlo y aprovechando su humedad, le introduje muy despacio uno de mis dedos, en el momento de hacerlo, mi prima separó sus piernas hasta lo máximo que podía. Tan mojada y excitada estaba que mi dedo parecía flotar dentro de ella, por lo que la masturbé con dos y luego tres y cada vez que los introducía ella gozaba de placer como ninguna otra que yo había conocido. Después de jugar con mi mano ya estaba dispuesto a besar y lamerle su vagina, pero eran tantas las ganas que tenia de sentir mi verga, que me pidió que la penetrara en ese mismo momento, lo que a mí me pareció estupendo. Una vez que estuve dentro de ella, exploto de placer y no tardó ni medio minuto para tener un orgasmo tan grande y tan intenso que pude sentir el temblor de todo su cuerpo, no tardó mucho más en tener otro y al mismo tiempo yo tuve el mió que creo, fue uno de los mas intensos y maravillosos de mi vida.
A la mañana siguiente, como hasta hoy en día, seguimos en contacto pero como si nunca hubiera pasado nada, a veces las cosas son mejor de esta manera.
Espero que les haya gustado y como les dije antes, esta vez hayan leído algo que realmente pasó.
GRACIAS.