byguy693
23-10 2006, 10:58 PM
Todo empezó cundo mi esposa me descubrió viendo una revista porno gay. En esa oportunidad se puso histérica y dejó de hablarme por algún tiempo, ella siempre me preguntaba si yo era gay o bisexual a lo cual yo siempre respondía que no y le decía que había encontrado la revista en un baño y me había dado curiosidad, nada más. La verdad era que yo había comprado la revista, me ponía muy arrecho ver la verga tan grande de esos hombres pues la mía es más bien pequeña, solo de unos 9cm. Desde aquél día sólo hacemos el amor una vez por mes o menos.
Un día, estaba tomándome unas cervezas en la casa y mi esposa me dijo que tenía que terminar un trabajo de la oficina y vendrían dos compañeros a ayudarla. Cuando ellos llegaron los salude, agarré unas cuantas cervezas más y me fui a ver televisión a nuestro cuarto. Para ser sincero, los compañeros de trabajo de mi mujer estaban muy bien, eran musculosos y muy masculinos, en fin… yo me quedé dormido por todas las cervezas que me había tomado y cuando desperté unas horas después, encuentro a mi mujer completamente desnuda y teniendo sexo con sus dos compañeros.
Me quedé escondido viendo como uno la estaba penetrando por su panocha y el otro tenia la verga en su boca, era enorme, unos 18cm. y estaba sin circuncidar. Ver como se comían a mi mujer me puso muy arrecho y empecé a masturbarme e inconscientemente empecé a gemir. Ellos me escucharon y mi mujer parándose rápidamente, empezó a decirle a sus amigos: “miren a esta puta viendo como se comen a su mujer, a él le gustan los hombres”. Oír a mi esposa humillándome enfrente de sus compañeros me excitó mucho más, ella se dirigió a donde estaba yo y me llevó al cuarto, empezó a discutir conmigo. Que yo era muy poco hombre, que me excitaba viendo como ella era poseída por otros, etc., de repente llamó a sus amigos para que continuaran teniendo sexo con ella.
Mientras yo miraba excitado como ella gemía de placer, el amigo que tenia la verga más grande le daba con todas las fuerzas y ella gemía y gemía y me decía “¿ves como es que se hace, perra?, aprende, estos sí que son hombres”. Cuando el tipo acabó, ella me llamó y me dijo que lamiese su panocha pues no le gustaba tenerla llena de semen, yo inmediatamente hice lo que me ordenó y cuando estaba haciéndolo sentí una cosa enorme en mi culo, era la verga del otro hombre, un poco mas pequeña, por fortuna, pues era mi primera vez. Sin decir nada me la introdujo de una, yo sólo atiné a gritar de dolor mientras todos se reían de mí. Después de un tiempo el dolor cedió un poco, ese hombre se movía como un toro al tiempo que yo lamía la cuca de mi esposa llena de semen. Sentía un gran placer tener a ese hombre encima mío y empecé a lamer a mi esposa mas rápidamente, ella gemía y gozaba pero en realidad era yo el que más placer sentía, entonces también empecé a gemir como la perra que era y llegue con el mejor orgasmo de toda mi vida mientras que aquel hombre seguía usándome hasta que por fin llegó dentro de mí. Al sacar su verga sentí como toda la leche se regó por mi culo algo adolorido.
Desde ese día los amigos de mi esposa vienen a la casa y tienen sexo con los dos. Pero como mi esposa ya tiene dos machos para ella, no quiere que yo la penetre, dice que para eso tiene dos hombres de verdad. Yo me he convertido en la perra de mi mujer y sus amigos y como que hago muy buen trabajo pues, de vez en cuando, ellos salen juntos a clubes, regresan con otros hombres y tienen sexo con mi mujer y conmigo.
Un día, estaba tomándome unas cervezas en la casa y mi esposa me dijo que tenía que terminar un trabajo de la oficina y vendrían dos compañeros a ayudarla. Cuando ellos llegaron los salude, agarré unas cuantas cervezas más y me fui a ver televisión a nuestro cuarto. Para ser sincero, los compañeros de trabajo de mi mujer estaban muy bien, eran musculosos y muy masculinos, en fin… yo me quedé dormido por todas las cervezas que me había tomado y cuando desperté unas horas después, encuentro a mi mujer completamente desnuda y teniendo sexo con sus dos compañeros.
Me quedé escondido viendo como uno la estaba penetrando por su panocha y el otro tenia la verga en su boca, era enorme, unos 18cm. y estaba sin circuncidar. Ver como se comían a mi mujer me puso muy arrecho y empecé a masturbarme e inconscientemente empecé a gemir. Ellos me escucharon y mi mujer parándose rápidamente, empezó a decirle a sus amigos: “miren a esta puta viendo como se comen a su mujer, a él le gustan los hombres”. Oír a mi esposa humillándome enfrente de sus compañeros me excitó mucho más, ella se dirigió a donde estaba yo y me llevó al cuarto, empezó a discutir conmigo. Que yo era muy poco hombre, que me excitaba viendo como ella era poseída por otros, etc., de repente llamó a sus amigos para que continuaran teniendo sexo con ella.
Mientras yo miraba excitado como ella gemía de placer, el amigo que tenia la verga más grande le daba con todas las fuerzas y ella gemía y gemía y me decía “¿ves como es que se hace, perra?, aprende, estos sí que son hombres”. Cuando el tipo acabó, ella me llamó y me dijo que lamiese su panocha pues no le gustaba tenerla llena de semen, yo inmediatamente hice lo que me ordenó y cuando estaba haciéndolo sentí una cosa enorme en mi culo, era la verga del otro hombre, un poco mas pequeña, por fortuna, pues era mi primera vez. Sin decir nada me la introdujo de una, yo sólo atiné a gritar de dolor mientras todos se reían de mí. Después de un tiempo el dolor cedió un poco, ese hombre se movía como un toro al tiempo que yo lamía la cuca de mi esposa llena de semen. Sentía un gran placer tener a ese hombre encima mío y empecé a lamer a mi esposa mas rápidamente, ella gemía y gozaba pero en realidad era yo el que más placer sentía, entonces también empecé a gemir como la perra que era y llegue con el mejor orgasmo de toda mi vida mientras que aquel hombre seguía usándome hasta que por fin llegó dentro de mí. Al sacar su verga sentí como toda la leche se regó por mi culo algo adolorido.
Desde ese día los amigos de mi esposa vienen a la casa y tienen sexo con los dos. Pero como mi esposa ya tiene dos machos para ella, no quiere que yo la penetre, dice que para eso tiene dos hombres de verdad. Yo me he convertido en la perra de mi mujer y sus amigos y como que hago muy buen trabajo pues, de vez en cuando, ellos salen juntos a clubes, regresan con otros hombres y tienen sexo con mi mujer y conmigo.