quiquemexico
16-10 2006, 08:44 PM
Un día buscando aventura, le dije a un amigo que se llama Manuel que si aceptaba hacer un trío, él aceptó pero me condicionó a que primeramente lo tenía que aceptar. Yo le dije que no había problema y un día cité al que iba a completar el trío a una hora y más a Manuel para que si no le agradaba el chavo que había invitado, que se llama Samuel y le decimos Sam pues solamente se pasara de largo y se hiciera el tonto.
Nos citamos en un centro comercial frente a un Banco y Sam acudió puntualmente a la cita, en cuanto lo vi, se me empezó a parar puesto que es un chavo muy bien formado, delgado, no flaco, marcadito pero no mucho, de 1,80 de estatura, cintura 32 de esos que les quedan los pantalones 32 apretaditos y se le marcan muy bien sus nalguitas y llenan las piernas del pantalón marcándose también su bulto. Lástima que no se como poner fotos para mejor ilustración. Pelo un poco largo rizado güero pobladas sus cejas, lampiño en pocas palabras precioso. Al verlo luego, luego me imaginé el trío que íbamos ha hacer y eso me hizo que se me empezara a parar mi pija.
Como habíamos quedado en seguida llegó Manuel y de inmediato se acercó a saludarnos y note algo raro en él pero no le pude preguntar que le pasaba, lo único que dijo, fue vayamos a lo que quedamos, los presenté, puesto que ya habíamos hablado Sam y yo de lo del trío y había quedado de acuerdo, él no me puso condición.
Nos dirigimos al carro nos subimos, Manuel pronto se adelantó y se subió a la parte de adelante dejando a Sam en la parte de atrás. Salimos del estacionamiento y por mi mente pasaban muchas cosas, primeramente no habíamos decidido como íbamos a realizar el trío y no me imaginaba como le íbamos a hacer, si todos contra todos, si uno detrás del otro y quien sería el de adelante quien en medio y quien atrás, en pocas palabras mientras nos dirigíamos al Motel mi pensamiento trabajaba en visualizar todas las posibles formas y también en como íbamos a decidir que hacer.
Llegamos al Motel y cuando cerramos la puerta, nos sentamos en la mesita del recibidor y nos pusimos a platicar puras cosas banales, que si hace calor, que si llovió, que si esto o aquello pero nada de importancia, como que no nos atrevíamos ni a acercarnos uno a otro ni a decidir que hacer, de pronto se me ocurrió que podíamos jugar a la botella y quien quedara desnudo primero sería el primero y el más vestido el de atrás. Pero en ese momento no había botella así que tuve que pensar otra cosa y de pronto se me ocurrió. Dije, bueno ya sabemos a que venimos los tres, ya basta de hacernos pendejos, vamos a la lo que venimos.
Les propongo algo, vamos a acostarnos en la cama cerramos círculo mamándonosla uno al otro y el otro al otro y gana el primero que haga correrse a su pareja y por lo tanto el decide el lugar que ocupará en el trío, si el de en medio o si el de atrás y el primero que se corra pierde y es el que se queda de primero, al fin y al cabo ya se corrió y necesitaríamos tiempo para que volviera a correrse.
Nos desvestimos y los tres ya con la platica y lo que nos estábamos imaginando, ya estábamos con nuestra pija bien parada, y sin ponernos de acuerdo Sam me la empezó a mamar por lo que Manuel inició a mamársela a Sam y a mi me toco mamársela a Manuel. Y así empezamos el juego, gracias a mi edad, no perdí pero a punto estuve de perder puesto que Sam me la empezó a mamar de una manera deliciosa, de la comía toda y tenía sus labios calientitos, calientitos que por poco me transporta a las estrellas, fue una mamada de lo más sabroso que me han dado, sentía que le tocaba la campanilla y el roce en la mera cabecita me hacia ver las estrellas, yo creo que el grado de excitación que me hizo tener Sam, me hizo a la vez mamarle a Manuel de tal manera que logré que se viniera, nunca antes me habían llenado la boca de tanta lechita calientita como la que sacó Manuel, además su polla es de esas muy bien formadas, un poco cabezona, no tanto como la mía, la mía es muy cabezona, la de el si se le marca la cabecita pero no muy exagerado y mide más o menos unos 17 a 18 centímetros, un poco más grande que la mía que mide 15 a 16 además que por mi experiencia al mismo tiempo que le estaba mamando, lo estaba acariciando con una mano sus nalguitas que también las tiene muy bien formadas, duritas y muy redonditas y con la otra mano acariciándole el pecho.
Por lo pronto yo gané y era el que decidiría. Esto me puso en un dilema, puesto que tenía la tentación de ser el de en medio, pero a la vez tenía muchas ganas de penetrar a Sam que sus nalguitas me enloquecían. Y como no aguanto dos, no me quedaba otra de decirle a Sam: tú penetra a Manuel y yo te penetro a ti.
Sacamos los condones y el lubricante y pusimos a Manuel a que nos los pusiera y nos los lubricara muy bien Sam lubricó el culito de Manuel y yo lubrique el de Sam, primero acariciando con el dedo lubricado todo su hoyito un rato y luego metiendo un dedo, al rato dos y luego tres, para esto el ya estaba penetrando a Manuel. La polla de Sam era la más gruesa de los tres, por lo que cuando se la metió a Manuel éste pegó un grito de tal manera que yo creo que los vecinos de los cuartos cercanos lo llegaron a escuchar, Sam le dijo: cállate al tiempo que le dio una sabrosa nalgada. Mientras yo seguía trabajando con mis dedos el culito de Sam y como que sentí que el mismo me decía ya, por favor penétrame, su culito se veía como que palpitaba, se cerraba y abría pidiendo pija.
Me acomodé y lentamente lo empecé a penetrar. El mismo movimiento de él metiéndoselo y sacándoselo a Manuel hizo que se metiera hasta adentro mi polla de su delicioso culito y pronto mis huevos se estrellaban en sus nalguitas y el que llevaba el ritmo era Sam al poco rato de bombear, sentí como se apretaba su culito al mismo tiempo que su respiración se agitaba más y pronto se empezó a retorcer en señal de estarse corriendo, esto me hizo a mi también perder el sentido y trasladarme a otro mundo se me voltearon los ojos y mi vista se quedó en blanco y la verdad ya no supe como terminó con Manuel, yo estaba en otro mundo. Los tres caímos sobre la cama y así nos quedamos un rato reposando el descanso del guerrero.
Sam nos avisó que entraría al escusado y mientras nos quedamos Manuel y yo solos. Tiempo que yo aproveché para preguntarle que le pasaba puesto que desde que nos encontramos en la Plaza lo había notado un poco raro. Para nada me dijo, lo que pasa es que precisamente eso era lo que me temía, que está tan guapo Sam que lo ibas a preferir y me dieron celos y mira lo que pasó lo preferiste a él. Me dio risa y le dije, no te apures, para todos hay, otro día cambiamos papeles.
En eso salió Sam y los tres nos fuimos a bañar enjabonándonos unos a otros eso hizo que nos excitáramos de nuevo y lo que pasó en seguida si les gusta y me lo piden más de 10 se los cuento en seguida.
Nos citamos en un centro comercial frente a un Banco y Sam acudió puntualmente a la cita, en cuanto lo vi, se me empezó a parar puesto que es un chavo muy bien formado, delgado, no flaco, marcadito pero no mucho, de 1,80 de estatura, cintura 32 de esos que les quedan los pantalones 32 apretaditos y se le marcan muy bien sus nalguitas y llenan las piernas del pantalón marcándose también su bulto. Lástima que no se como poner fotos para mejor ilustración. Pelo un poco largo rizado güero pobladas sus cejas, lampiño en pocas palabras precioso. Al verlo luego, luego me imaginé el trío que íbamos ha hacer y eso me hizo que se me empezara a parar mi pija.
Como habíamos quedado en seguida llegó Manuel y de inmediato se acercó a saludarnos y note algo raro en él pero no le pude preguntar que le pasaba, lo único que dijo, fue vayamos a lo que quedamos, los presenté, puesto que ya habíamos hablado Sam y yo de lo del trío y había quedado de acuerdo, él no me puso condición.
Nos dirigimos al carro nos subimos, Manuel pronto se adelantó y se subió a la parte de adelante dejando a Sam en la parte de atrás. Salimos del estacionamiento y por mi mente pasaban muchas cosas, primeramente no habíamos decidido como íbamos a realizar el trío y no me imaginaba como le íbamos a hacer, si todos contra todos, si uno detrás del otro y quien sería el de adelante quien en medio y quien atrás, en pocas palabras mientras nos dirigíamos al Motel mi pensamiento trabajaba en visualizar todas las posibles formas y también en como íbamos a decidir que hacer.
Llegamos al Motel y cuando cerramos la puerta, nos sentamos en la mesita del recibidor y nos pusimos a platicar puras cosas banales, que si hace calor, que si llovió, que si esto o aquello pero nada de importancia, como que no nos atrevíamos ni a acercarnos uno a otro ni a decidir que hacer, de pronto se me ocurrió que podíamos jugar a la botella y quien quedara desnudo primero sería el primero y el más vestido el de atrás. Pero en ese momento no había botella así que tuve que pensar otra cosa y de pronto se me ocurrió. Dije, bueno ya sabemos a que venimos los tres, ya basta de hacernos pendejos, vamos a la lo que venimos.
Les propongo algo, vamos a acostarnos en la cama cerramos círculo mamándonosla uno al otro y el otro al otro y gana el primero que haga correrse a su pareja y por lo tanto el decide el lugar que ocupará en el trío, si el de en medio o si el de atrás y el primero que se corra pierde y es el que se queda de primero, al fin y al cabo ya se corrió y necesitaríamos tiempo para que volviera a correrse.
Nos desvestimos y los tres ya con la platica y lo que nos estábamos imaginando, ya estábamos con nuestra pija bien parada, y sin ponernos de acuerdo Sam me la empezó a mamar por lo que Manuel inició a mamársela a Sam y a mi me toco mamársela a Manuel. Y así empezamos el juego, gracias a mi edad, no perdí pero a punto estuve de perder puesto que Sam me la empezó a mamar de una manera deliciosa, de la comía toda y tenía sus labios calientitos, calientitos que por poco me transporta a las estrellas, fue una mamada de lo más sabroso que me han dado, sentía que le tocaba la campanilla y el roce en la mera cabecita me hacia ver las estrellas, yo creo que el grado de excitación que me hizo tener Sam, me hizo a la vez mamarle a Manuel de tal manera que logré que se viniera, nunca antes me habían llenado la boca de tanta lechita calientita como la que sacó Manuel, además su polla es de esas muy bien formadas, un poco cabezona, no tanto como la mía, la mía es muy cabezona, la de el si se le marca la cabecita pero no muy exagerado y mide más o menos unos 17 a 18 centímetros, un poco más grande que la mía que mide 15 a 16 además que por mi experiencia al mismo tiempo que le estaba mamando, lo estaba acariciando con una mano sus nalguitas que también las tiene muy bien formadas, duritas y muy redonditas y con la otra mano acariciándole el pecho.
Por lo pronto yo gané y era el que decidiría. Esto me puso en un dilema, puesto que tenía la tentación de ser el de en medio, pero a la vez tenía muchas ganas de penetrar a Sam que sus nalguitas me enloquecían. Y como no aguanto dos, no me quedaba otra de decirle a Sam: tú penetra a Manuel y yo te penetro a ti.
Sacamos los condones y el lubricante y pusimos a Manuel a que nos los pusiera y nos los lubricara muy bien Sam lubricó el culito de Manuel y yo lubrique el de Sam, primero acariciando con el dedo lubricado todo su hoyito un rato y luego metiendo un dedo, al rato dos y luego tres, para esto el ya estaba penetrando a Manuel. La polla de Sam era la más gruesa de los tres, por lo que cuando se la metió a Manuel éste pegó un grito de tal manera que yo creo que los vecinos de los cuartos cercanos lo llegaron a escuchar, Sam le dijo: cállate al tiempo que le dio una sabrosa nalgada. Mientras yo seguía trabajando con mis dedos el culito de Sam y como que sentí que el mismo me decía ya, por favor penétrame, su culito se veía como que palpitaba, se cerraba y abría pidiendo pija.
Me acomodé y lentamente lo empecé a penetrar. El mismo movimiento de él metiéndoselo y sacándoselo a Manuel hizo que se metiera hasta adentro mi polla de su delicioso culito y pronto mis huevos se estrellaban en sus nalguitas y el que llevaba el ritmo era Sam al poco rato de bombear, sentí como se apretaba su culito al mismo tiempo que su respiración se agitaba más y pronto se empezó a retorcer en señal de estarse corriendo, esto me hizo a mi también perder el sentido y trasladarme a otro mundo se me voltearon los ojos y mi vista se quedó en blanco y la verdad ya no supe como terminó con Manuel, yo estaba en otro mundo. Los tres caímos sobre la cama y así nos quedamos un rato reposando el descanso del guerrero.
Sam nos avisó que entraría al escusado y mientras nos quedamos Manuel y yo solos. Tiempo que yo aproveché para preguntarle que le pasaba puesto que desde que nos encontramos en la Plaza lo había notado un poco raro. Para nada me dijo, lo que pasa es que precisamente eso era lo que me temía, que está tan guapo Sam que lo ibas a preferir y me dieron celos y mira lo que pasó lo preferiste a él. Me dio risa y le dije, no te apures, para todos hay, otro día cambiamos papeles.
En eso salió Sam y los tres nos fuimos a bañar enjabonándonos unos a otros eso hizo que nos excitáramos de nuevo y lo que pasó en seguida si les gusta y me lo piden más de 10 se los cuento en seguida.