jotitoprivado
03-10 2006, 12:07 PM
Soy yo de nuevo. Es que les prometí continuar con mis historias sexuales hasta ahora y también la de mis amigos pero los muy cojonudos aun no me han escrito nada bueno… Bueno, este caso que les contaré me pasó hace 2 años con una mujer ajena pero con ganas.
Resulta que en mi trabajo tuve que asistir a los expositores en una capacitación que duro dos días y allí conocí, entre las mujeres bellas que asistieron, a una hembra de piel canela de buen tamaño aunque unos centímetros mas alta que yo, mirada sensual, buenas piernas, un culazo bien firme, pero sobre todo grandes tetas, pero el tamaño de sus tetas coincidía con su embarazo. Siempre he respetados las mujeres embarazadas pero esta me llamó la atención .Así que tuve dos días para poder apreciar ese monumento de hembra y platicar con ella sobre cosas, cosas y cosas que al final me indicaron que la pobre con 5 meses de embarazo tenia hambre de verga. Así que afiné mis pocos dotes de don juan y me comprometí a pasar por su apartamento no muy lejano para revisar su laptop que al parecer estaba enferma o eran sólo excusas de la piel canela.
Esa mañana decidí llamarla para hacerle saber que en media hora estaría en la puerta de su casa, me contestó que estaba un poquito ocupada porque aun su marido estaba en casa y le estaba preparando algunos documentos para un viaje que tenia a otra ciudad y que mejor fuera a su casa en dos horas, y por supuesto que mis sospechas cada vez más estaban mas cerca de la realidad. Cuando llegué a su casa, llame a su puerta y enseguida abrió. Mmmmm wao no imaginaba que me esperaría en bata de dormir, aún no había tenido tiempo de cambiarse de vestimenta, pero yo feliz, porque a través de la tela un poco transparente, se notaban sus abultados pezones, se dio vuelta y me pidió que la siguiera a la recamara donde tenía su laptop y entonces pude apreciar su gran culo y el diminuto hilo dental que llevaba en medio.
Cuando llegamos a su habitación me señaló hacia una esquina indicándome que allí estaba la computadora. Observé que había mucho lujo en su casa, eso me indicaba que su marido maneja mucho dinero y quizás no tenía tiempo de atender su mujercita. Le dije que llevaría la laptop a la sala para revisarla y así no le molestaría en la habitación, ya que iba a ducharse. Me dijo que no tenía problema alguno en que me quedara en el cuarto, a lo que contesté que sería peligroso para ella mi presencia allí porque era muy provocador ver una mujer salir de la ducha y quizás con solo una toalla puesta y que mejor evitaría eso. A lo que me dijo que para ella eso no era peligroso, que también sería excitante verse deseada por un hombre estando en la situación de embarazada. Entonces me enteré que su recién matrimonio no estaba funcionando porque al marido no le atraía verla con la barriga grande y por eso no la había tocado desde entonces con la excusa de que no quería hacerle daño a la criatura.
Le hice saber lo sensual que se veía y que su esposo estaba perdiéndose de pasar unos momentos excitantes con una hembra como ella. Se sonrió y se fue a la ducha, no sin antes tirarme una mirada agradeciéndome el piropo y diciéndome “entonces deseo un esposo así que desee hacerme el amor como yo lo deseo desde hace meses”. La situación me puso a mil y decidí quedarme en la habitación para ver que iba a pasar porque a ella se le notaba la cara de hembra en celo con ganas de que le llenen los agujeros de leche. Al poco rato noté que entraba en la habitación y se me dirigió al closet sin decir una palabra. Dirigí mi mirada hacia ella y le dije que me disculpara pero era mas excitante de lo que imaginaba verla cubierta sólo por una toalla a su alrededor. Se sonrió y me dijo que si yo estuviera dispuesto a cumplir sus deseos se dejaría ver más allá de la toalla. A lo que asentí acercándome a ella por detrás y tomándola de un brazo le di la vuelta y la acerqué hacia mi. Ella se sonrió y me dijo, si me deseas hazme lo que quiero que me haga mi marido, y dejó caer la toalla mostrándome sus grandes tetas mientras que sus labios vaginales ya un poco hinchados se asomaban entre los pelos de su chocho.
No vacilé un segundo y comencé a magrear sus tetas, las chupaba y las besaba con ansias, mientras ella empezaba a jadear y me tocaba la verga por fuera del pantalón. Enseguida se dio cuenta que yo estaba a mil, que lo tenía duro y me pidió que se la diera ya. La llevé a la cama y se tumbó abriendo su gran chocho que ya manaba algo de jugos sexuales, le pasé mi lengua por el clítoris, se lo metía en la vagina y llegaba hasta el culo. Mis dedos entraron fácil en su vagina y empecé a masturbarla con fuerza metiendo uno, dos y hasta tres dedos, mientras ella se retorcía de placer, mientras le lamía el clítoris traté de introducir un dedo de otra mano en culo, pero me rechazó, luego sin dejarla de masturbar y lamer su clítoris volví a insistir, esta vez no me rechazó, movió su culo de forma circular como queriendo encajar mi dedo, sentí ese pequeño túnel caliente y algo pegajoso, claro, eran sus jugos fecales que ya se alistaban para recibir mi verga. Le metí todo mi dedo y luego dos, ella no dijo nada, sólo gemía. Al cabo de unos minutos empezó a moverse rápido y con fuerza haciéndome presión con la vagina sobre mis dedos, yo le daba mas rápido hasta que decidió cerrar las piernas y apretar fuerte mientras gemía de gozo por la primera corrida que había tenido. Le saque mis dedos de los dos orificios y me pare frente a ella que estaba en el borde de la cama y le puse la cabeza de mi verga en la entrada de la vagina, la frotaba con fuerza mientras entraba y luego la sacaba, ella hacia impulsos a recibirla hasta que la encajo toda, estaba tan húmeda que no me di cuenta cuando se la tenia toda enterrada, mmmmmm que gusto sentí al penetrarla y sentir sus labios vaginales hinchados abrazándome por completo la verga, empecé a bombearla suave acelerando poco a poco. La muy perra estaba en celo totalmente, cerraba los ojos y se concentraba en gemir y gozar, pidiéndome más y más verga.
_ Así, oh así, que rico, dame más, dame más, no pares, ohhhh hace tiempo no sentía algo tan rico oohhhh, aaahhhh, te gusta papito?, ohhhh comete todo mi coño, dame duro, ábreme, destrózame el coño pero hazme sentir los que hace tiempo no sentía, ohhhh ohhhh ohhhh, así papi culea, culea, culea, no dejes de moverte, oohhh que rico, así, así, oohhh.
Esas frases de puta en celo me excitaban cada vez más, así estuvimos un rato, luego cambiamos de posición poniéndose de lado en la cama y yo desde atrás logre penetrarle el coño y seguir bombeando con ganas, nunca había hecho el amor con una embarazada y de verdad que son bien calientes y rebuenas. Sentí que tuvo uno o dos orgasmos más y cuando estuve a punto de venirme me pidió que lo hiciera en la entrada de su culo para que le diera por ahí también. Lo hice con gusto mojándole la entrada del culo, paste de su vagina y su espalda, acepto que descargué bastante leche por la excitación tremenda que traía.
Inmediatamente se dio vueltas para agarrarme la verga y masturbarme hasta que volviera a estar listo para su culo, mientras que yo introducía uno y dos dedos en el culo llevando mi leche de sus intestinos. No tardé mucho en estar listo nuevamente y volvimos acostarnos de lado en la cama y ella deseosa de culear agarró mi verga y la puso en la entrada de su culo metiendo parte de la cabeza mientras yo empujaba para que entrara todo, me pidió que lo hiciera suave porque le dolía un poco, ya que su marido no le había gustado darle por el culo las dos únicas veces que lo habían hecho y ella estaba deseosa de hacerlo.
Yo estaba deseoso de meterlo ahí desde el primer día que la vi en la capacitación, así que eran inmensas las ganas que le tenía a ese orificio y de un solo tirón terminé por instalarle mi pedazo de carne en su culo, ella se encogió un poquito sintiendo el dolor pero luego retomó la posición oficinal y se relajó abriéndose más con una de sus manos libres y haciendo que mi verga terminara de entrar por completo. No lo podía creer; yo estaba atascándole el culo a esa piel canela en menos de una semana de conocerla, de verdad se me hacía imposible creerlo. Pero que delicia sentir ese túnel caliente, apretado y baboso de sus jugos fecales revueltos con la leche de mi corrida anterior. Empecé a bombearle suave en las primeras metidas pero rápidamente aceleré y con más fuerza mientras ella gemía de dolor y gozo, hasta que sentí que ella estaba manejando el movimiento, haciéndose hacia atrás para recibir mi verga. Así que decidí darle con más fuerza quejándome igualmente de dolor por lo apretado que tenía el culo. Pero la excitación podía más que el dolor en ambos, ya que empezamos un movimiento de locura sexual pidiéndome más verga mientras tenía un orgasmo más en ese momento. Sentí que sus piernas temblaban y así permaneció por varios segundos mientras yo no dejaba de bombearle el culo, ya mi verga entraba y salía por completo de su orificio dilatado sin sentir la presión que sentí al principio. Una vez que se recuperó le di vueltas y la puse a cuatro patas en el borde de la cama y así pude ver como se abría y cerraba su culo pidiéndome mas verga y así lo hice dándole más verga hasta que ya no pude más y derrame mi leche caliente dentro de sus intestinos.
Ambos estábamos cansados de culearnos y después de un descanso fuimos a darnos una ducha, pero estando bajo la regadera mientras ella se enjabonaba de espaldas a mi, mi verga volvió a estar lista y decidí abrir sus nalgas metiendo con facilidad mi verga nuevamente en su culo, ella se quejo un poco al sentir el puntazo pero se apoyó a la pared del baño y separó un poco más sus piernas para recibir con gusto mi verga deseosa de seguir culeando. Así estuvimos por un rato entrando y saliendo de su abierto y calientito culo mientras ella gemía y me pedía que rompiera su culo si era posible pero que quería que la culiara como nunca para recordarme siempre, le di con tanta fuerza que creo que le provoqué cagar, porque sentí un pedo y luego justo cuando estaba viniéndome se despegó de mi y fue a sentarse en el inodoro donde descargó un par de pedos más y defecó inmediatamente, mientras mi verga disparaba leche a la pared del baño quedando mis huevos flácidos y vacíos. Luego nos bañamos y me fui a casa porque tenía otros compromisos que cumplir, prometiéndole hacerle la visita el siguiente día, ya que el esposo iba a estar fuera de la ciudad por 3 días y ella quería que le provocara muchas más ganas de cagar.
Pero esa es otra historia, porque el siguiente día ocurre algo inesperado y les va a gustar.
Resulta que en mi trabajo tuve que asistir a los expositores en una capacitación que duro dos días y allí conocí, entre las mujeres bellas que asistieron, a una hembra de piel canela de buen tamaño aunque unos centímetros mas alta que yo, mirada sensual, buenas piernas, un culazo bien firme, pero sobre todo grandes tetas, pero el tamaño de sus tetas coincidía con su embarazo. Siempre he respetados las mujeres embarazadas pero esta me llamó la atención .Así que tuve dos días para poder apreciar ese monumento de hembra y platicar con ella sobre cosas, cosas y cosas que al final me indicaron que la pobre con 5 meses de embarazo tenia hambre de verga. Así que afiné mis pocos dotes de don juan y me comprometí a pasar por su apartamento no muy lejano para revisar su laptop que al parecer estaba enferma o eran sólo excusas de la piel canela.
Esa mañana decidí llamarla para hacerle saber que en media hora estaría en la puerta de su casa, me contestó que estaba un poquito ocupada porque aun su marido estaba en casa y le estaba preparando algunos documentos para un viaje que tenia a otra ciudad y que mejor fuera a su casa en dos horas, y por supuesto que mis sospechas cada vez más estaban mas cerca de la realidad. Cuando llegué a su casa, llame a su puerta y enseguida abrió. Mmmmm wao no imaginaba que me esperaría en bata de dormir, aún no había tenido tiempo de cambiarse de vestimenta, pero yo feliz, porque a través de la tela un poco transparente, se notaban sus abultados pezones, se dio vuelta y me pidió que la siguiera a la recamara donde tenía su laptop y entonces pude apreciar su gran culo y el diminuto hilo dental que llevaba en medio.
Cuando llegamos a su habitación me señaló hacia una esquina indicándome que allí estaba la computadora. Observé que había mucho lujo en su casa, eso me indicaba que su marido maneja mucho dinero y quizás no tenía tiempo de atender su mujercita. Le dije que llevaría la laptop a la sala para revisarla y así no le molestaría en la habitación, ya que iba a ducharse. Me dijo que no tenía problema alguno en que me quedara en el cuarto, a lo que contesté que sería peligroso para ella mi presencia allí porque era muy provocador ver una mujer salir de la ducha y quizás con solo una toalla puesta y que mejor evitaría eso. A lo que me dijo que para ella eso no era peligroso, que también sería excitante verse deseada por un hombre estando en la situación de embarazada. Entonces me enteré que su recién matrimonio no estaba funcionando porque al marido no le atraía verla con la barriga grande y por eso no la había tocado desde entonces con la excusa de que no quería hacerle daño a la criatura.
Le hice saber lo sensual que se veía y que su esposo estaba perdiéndose de pasar unos momentos excitantes con una hembra como ella. Se sonrió y se fue a la ducha, no sin antes tirarme una mirada agradeciéndome el piropo y diciéndome “entonces deseo un esposo así que desee hacerme el amor como yo lo deseo desde hace meses”. La situación me puso a mil y decidí quedarme en la habitación para ver que iba a pasar porque a ella se le notaba la cara de hembra en celo con ganas de que le llenen los agujeros de leche. Al poco rato noté que entraba en la habitación y se me dirigió al closet sin decir una palabra. Dirigí mi mirada hacia ella y le dije que me disculpara pero era mas excitante de lo que imaginaba verla cubierta sólo por una toalla a su alrededor. Se sonrió y me dijo que si yo estuviera dispuesto a cumplir sus deseos se dejaría ver más allá de la toalla. A lo que asentí acercándome a ella por detrás y tomándola de un brazo le di la vuelta y la acerqué hacia mi. Ella se sonrió y me dijo, si me deseas hazme lo que quiero que me haga mi marido, y dejó caer la toalla mostrándome sus grandes tetas mientras que sus labios vaginales ya un poco hinchados se asomaban entre los pelos de su chocho.
No vacilé un segundo y comencé a magrear sus tetas, las chupaba y las besaba con ansias, mientras ella empezaba a jadear y me tocaba la verga por fuera del pantalón. Enseguida se dio cuenta que yo estaba a mil, que lo tenía duro y me pidió que se la diera ya. La llevé a la cama y se tumbó abriendo su gran chocho que ya manaba algo de jugos sexuales, le pasé mi lengua por el clítoris, se lo metía en la vagina y llegaba hasta el culo. Mis dedos entraron fácil en su vagina y empecé a masturbarla con fuerza metiendo uno, dos y hasta tres dedos, mientras ella se retorcía de placer, mientras le lamía el clítoris traté de introducir un dedo de otra mano en culo, pero me rechazó, luego sin dejarla de masturbar y lamer su clítoris volví a insistir, esta vez no me rechazó, movió su culo de forma circular como queriendo encajar mi dedo, sentí ese pequeño túnel caliente y algo pegajoso, claro, eran sus jugos fecales que ya se alistaban para recibir mi verga. Le metí todo mi dedo y luego dos, ella no dijo nada, sólo gemía. Al cabo de unos minutos empezó a moverse rápido y con fuerza haciéndome presión con la vagina sobre mis dedos, yo le daba mas rápido hasta que decidió cerrar las piernas y apretar fuerte mientras gemía de gozo por la primera corrida que había tenido. Le saque mis dedos de los dos orificios y me pare frente a ella que estaba en el borde de la cama y le puse la cabeza de mi verga en la entrada de la vagina, la frotaba con fuerza mientras entraba y luego la sacaba, ella hacia impulsos a recibirla hasta que la encajo toda, estaba tan húmeda que no me di cuenta cuando se la tenia toda enterrada, mmmmmm que gusto sentí al penetrarla y sentir sus labios vaginales hinchados abrazándome por completo la verga, empecé a bombearla suave acelerando poco a poco. La muy perra estaba en celo totalmente, cerraba los ojos y se concentraba en gemir y gozar, pidiéndome más y más verga.
_ Así, oh así, que rico, dame más, dame más, no pares, ohhhh hace tiempo no sentía algo tan rico oohhhh, aaahhhh, te gusta papito?, ohhhh comete todo mi coño, dame duro, ábreme, destrózame el coño pero hazme sentir los que hace tiempo no sentía, ohhhh ohhhh ohhhh, así papi culea, culea, culea, no dejes de moverte, oohhh que rico, así, así, oohhh.
Esas frases de puta en celo me excitaban cada vez más, así estuvimos un rato, luego cambiamos de posición poniéndose de lado en la cama y yo desde atrás logre penetrarle el coño y seguir bombeando con ganas, nunca había hecho el amor con una embarazada y de verdad que son bien calientes y rebuenas. Sentí que tuvo uno o dos orgasmos más y cuando estuve a punto de venirme me pidió que lo hiciera en la entrada de su culo para que le diera por ahí también. Lo hice con gusto mojándole la entrada del culo, paste de su vagina y su espalda, acepto que descargué bastante leche por la excitación tremenda que traía.
Inmediatamente se dio vueltas para agarrarme la verga y masturbarme hasta que volviera a estar listo para su culo, mientras que yo introducía uno y dos dedos en el culo llevando mi leche de sus intestinos. No tardé mucho en estar listo nuevamente y volvimos acostarnos de lado en la cama y ella deseosa de culear agarró mi verga y la puso en la entrada de su culo metiendo parte de la cabeza mientras yo empujaba para que entrara todo, me pidió que lo hiciera suave porque le dolía un poco, ya que su marido no le había gustado darle por el culo las dos únicas veces que lo habían hecho y ella estaba deseosa de hacerlo.
Yo estaba deseoso de meterlo ahí desde el primer día que la vi en la capacitación, así que eran inmensas las ganas que le tenía a ese orificio y de un solo tirón terminé por instalarle mi pedazo de carne en su culo, ella se encogió un poquito sintiendo el dolor pero luego retomó la posición oficinal y se relajó abriéndose más con una de sus manos libres y haciendo que mi verga terminara de entrar por completo. No lo podía creer; yo estaba atascándole el culo a esa piel canela en menos de una semana de conocerla, de verdad se me hacía imposible creerlo. Pero que delicia sentir ese túnel caliente, apretado y baboso de sus jugos fecales revueltos con la leche de mi corrida anterior. Empecé a bombearle suave en las primeras metidas pero rápidamente aceleré y con más fuerza mientras ella gemía de dolor y gozo, hasta que sentí que ella estaba manejando el movimiento, haciéndose hacia atrás para recibir mi verga. Así que decidí darle con más fuerza quejándome igualmente de dolor por lo apretado que tenía el culo. Pero la excitación podía más que el dolor en ambos, ya que empezamos un movimiento de locura sexual pidiéndome más verga mientras tenía un orgasmo más en ese momento. Sentí que sus piernas temblaban y así permaneció por varios segundos mientras yo no dejaba de bombearle el culo, ya mi verga entraba y salía por completo de su orificio dilatado sin sentir la presión que sentí al principio. Una vez que se recuperó le di vueltas y la puse a cuatro patas en el borde de la cama y así pude ver como se abría y cerraba su culo pidiéndome mas verga y así lo hice dándole más verga hasta que ya no pude más y derrame mi leche caliente dentro de sus intestinos.
Ambos estábamos cansados de culearnos y después de un descanso fuimos a darnos una ducha, pero estando bajo la regadera mientras ella se enjabonaba de espaldas a mi, mi verga volvió a estar lista y decidí abrir sus nalgas metiendo con facilidad mi verga nuevamente en su culo, ella se quejo un poco al sentir el puntazo pero se apoyó a la pared del baño y separó un poco más sus piernas para recibir con gusto mi verga deseosa de seguir culeando. Así estuvimos por un rato entrando y saliendo de su abierto y calientito culo mientras ella gemía y me pedía que rompiera su culo si era posible pero que quería que la culiara como nunca para recordarme siempre, le di con tanta fuerza que creo que le provoqué cagar, porque sentí un pedo y luego justo cuando estaba viniéndome se despegó de mi y fue a sentarse en el inodoro donde descargó un par de pedos más y defecó inmediatamente, mientras mi verga disparaba leche a la pared del baño quedando mis huevos flácidos y vacíos. Luego nos bañamos y me fui a casa porque tenía otros compromisos que cumplir, prometiéndole hacerle la visita el siguiente día, ya que el esposo iba a estar fuera de la ciudad por 3 días y ella quería que le provocara muchas más ganas de cagar.
Pero esa es otra historia, porque el siguiente día ocurre algo inesperado y les va a gustar.