anomis
28-09 2006, 05:19 PM
Hola a todos, nuevamente aquí contándoles una de las tantas historias que he pasado al lado de mi Tía Anel, como recordarán Anel es una mujer chaparrita pero con unas tetas que no van con la proporción de su estatura ya que ella es chaparrita, de tez clara y con un pelo ensortijado, que es una de las cosas que más me excita de ella, aparte obviamente de sus enormes pechos, ese pelo que cuando le pido que se lo esponje me recuerda a esas ficheras de las películas de los 70s y 80s de los cabaret que hubo en México en esas épocas, parecía una fichera lista para coger.... en fin, en una palabra me encantaba mi tía.
Esta nueva aventura comenzó un día que fui a visitarla a su casa, un fin de semana si mal no recuerdo, en esa ocasión por pura casualidad también la visitaba una de las tres hermanas, y coincidía también que no estaba mi prima ni sus hermanos porque estaban de vacaciones, de igual forma que ella, tenían un cuerpo muy parecido, ella se llamaba Laura, Laurita como le llamaba Anel, así que me presento, diciéndole que yo era un “maravilloso sobrino”, obviamente Laurita no sabía el significado real al que se refería mi Tía, o al menos eso era lo que yo pensaba, la verdad de solo ver a Laurita una tremenda excitación se empezó a apoderar de mi, porque al besarla en la mejilla un olor a perfume de gardenia que traía puesto invadió mis fosas nasales, tal fue mi reacción que las dos se me quedaron viendo como preguntándose que pasaba, a lo que sonreí mencionando el exquisito olor del perfume y Laurita solo se sonrojo obsequiándome una pícara mirada, no le había prestado mucha atención a ella, porque donde estaban sentadas la luz es muy tenue, pero ahora que la veía más de cerca pude apreciar que era un poco más joven que mi tía, y que casi se peinaba idénticamente a Anel, ¿casualidad?, no lo quise creer así, ya se imaginaran como estaba yo en esos momentos en que terminando de ver la forma de su peinado esponjado, vi que traía una blusa súper escotada, de color negro transparente, de esas que parecen hechas de gasa negra, y que dejaba ver su brasiere del mismo color, aunque más joven que mi Tía, se podía ver a leguas que el tamaño de los senos y la estatura era de herencia porque parecía que las habían sacado del mismo molde, lo que las hacia verse diferente es que Laurita tenía un lunar en la mejilla derecha y tenía pecas, no tantas pero las tenía y más que evidente era que Laurita tenía unos muslos mas prominentes que mi tía pues su generosa minifalda así me lo hacía ver.
Después de la típica presentación me separé de ellas para que pudieran hablar a gusto, así que me fui directamente a la recámara de mi tía, obviamente yo ya gozaba del privilegio de andar por la casa como uno de sus hijos, solo entrar a su recamara lo primero que hice fue buscar ropa intima de Anel, como su recamara quedaba en la planta alta me daba la ventaja de hacer esto, así que cuando tuve en mis manos una tanga con encaje que usaba cuando yo se lo pedía, saque mi verga de mi pantalón para envolverla en la tanga, y empezar a sobar mi verga con ella, aún sabiendo que podían subir lo hice, porque estaba súper excitadísimo, imaginándome que la tanga era la boca de Laurita, casi estuve a punto de venirme cuando oí la voz de mi tía Anel pidiéndome que le ayudara en la cocina porque Laurita se quedaba a cenar con nosotros, más que enojado con la interrupción me excite mucho más, sabiendo que podría disfrutar de la vista de dos mujeres maduras con tremendas tetas comiendo conmigo en la misma mesa, así que dejé la tanga en donde estaba y volví a acomodar mi erección dentro de mi pantalón, aunque no servía de mucho porque yo venía de traje, y como sabrán, el tipo de pantalón del traje acentúa más una erección, no es que mi verga sea demasiado grande, pero para mi estatura que es de 1.65 m., los 18 cm. que tenía bastaba para que hiciera gozar a Anel como no lo había hecho mi tío en su momento.....
Al bajar por las escaleras, a la primera que vi fue a mi tía, y que no he descrito como vestía, en esas horas de la tarde Anel andaba con ropa común, común en el aspecto que no era nada elegante su vestimenta, pero no quería decir que no lo fuera en el aspecto sexual, ella traía puesto una blusa de tirantes de color morado, pero muy pegada como me encantaba verla, y para sorpresa mía no tenía nada abajo, por lo que sus pezones la delataban, ya que observe que los tenía levantados, no sé si a causa del calor que hacía en la casa o porque ella imaginaba a lo que había subido, porque en otras ocasiones a eso jugábamos a que ella “sin querer”, dejaba su ropa interior tirada por su recamara cuando estábamos solos al mismo tiempo que hacía como que yo no estaba y se metía a bañar yo viéndola obviamente, como si no estuviera ahí, para que después yo me sobara la verga con la ropa interior y acabada de bañar se la pusiera con mi olor que dejaba mi miembro en ella, pero bueno ese es un juego que luego les contare completamente, esos y muchos más que practicábamos, como les iba contando, la vi con esa blusa y con la mirada picara me hizo la observación de mi tremenda erección, lo bueno es que Laurita acababa de entrar al baño, y no la vio.
Al bajar, Anel me dio un tremendo beso de lengua, y agarró mi verga por encima del pantalón, como queriéndomela arrancar de un solo apretón al mismo tiempo que me decía al oído:
- Travieso, sé lo que hiciste y sabes que me encanta, pero ten cuidado que esta mi hermanita y puede darse cuenta de nuestros juegos, aunque ella lo sabe, no quiero arriesgarme a que nos delate-
La verdad no creí lo que mis oídos escuchaban, ¡cómo que ella sabía lo nuestro! Sin embargo, no le importo mi cara de incredulidad, me soltó la verga y se dirigió a la cocina moviendo su tremendo culo debajo de un pantys de esos pegados, yo todavía absorto por sus palabras me empecé a poner súper nervioso, imagínense, pensar que la mujer que había deseado toda mi vida sexualmente hablando, que desprendía de mi las más sucias fantasías sexuales, una mujer prohibida por ser mi ¡Tía!, acababa de confesarme que su hermana sabía de lo nuestro.
Yo no supe como reaccionar al momento así que lo primero que realice al ver venir a Laurita fue sentarme para que no se notara mi erección, obviamente no quería provocar que me empezara a reclamar la relación sucia que tenía con su hermana mayor, así que simplemente empecé a tranquilizarme, así como tuve la erección al principio, simplemente se fue... Laurita se sentó en la sala delante de mi, cruzando la entrepierna dejándome ver sus maravillosas piernas, como no quería volver a excitarme, le pedí que me disculpara, para ir al sanitario, ya dentro me eche agua fría en la cara, para quitarme el calor que sentía por toda la situación anterior.
Al salir del sanitario encontré a las dos en la cocina platicando pero de espaldas a mi, sin embargo mi mente cachonda no dejaba de trabajar aún en esas circunstancias tan comprometedoras y empecé a comparar los cuerpos de las dos, como comentaba, las dos tenían cuerpos muy similares, aunque mi tía Anel le ganaba en teta a Laurita, en culo las dos estaban al parejo, la verdad que culo tenían las dos, más sin embargo en lo que si le ganaba Laurita a mi tía, era en pierna, Laurita tenía un par de piernas exquisitas, firmes y bien torneadas por el ejercicio que practicaba..... y más, que con las zapatillas negras de tacón alto que traía puestas, sus pantorrillas eran de campeonato.......
Nuevamente al imaginármelas desnudas cocinando mi verga se empezaba a parar nuevamente, y esto me estaba volviendo loco, porque que más daba por llevarme a Anel a su recamara y cogérmela como nunca lo había hecho... pero Laurita era el problema... no sería sino hasta la noche cuando ella durmiera para poder meterme a la cama de Anel y hacerla mía. Pensando esto, mi tía me llamo para que viniera a probar lo que estaban cocinando, al acercarme al lado de mi tía sin que Laurita se diera cuenta con su pierna derecha rozaba mi verga, yo empezaba a notar que Anel estaba jugando suciamente, porque sabía que no podía tocarla enfrente de su deliciosa hermana, así que mi erección no se hizo esperar y ella lo noto enseguida, y frotándome disimuladamente mi verga con su pierna mientras charlábamos mi verga estaba a mil, y cuando menos lo esperaba Anel se quito de mi lado dejándome con mi erección a todo lo que da, yo no sé si Laurita se dio cuenta pero mi tía con la excusa de que iba al sanitario actúo así, pero algo en el fondo me decía lo contrario, que ella lo hacía pensando en nuestros juegos sexuales que teníamos a solas, ¡pero esto era la realidad!, no podía creer que me pusiera la verga parada y después me dejara con su hermana sabiendo que ella podía darse cuenta de ello y empezar a reclamar por la sucia relación que llevaba con Anel, así que trate de pegar mi miembro al fregadero tratándola de apachurrar y que no se notará demasiado, sin embargo cuando mi tía entro al sanitario Laurita se acerco hacia mi y para mi sorpresa dirigió su mano hacia mi bulto, y mirándome me dijo:
- Si no quieres que mis sobrinos se enteren de lo que haces con la putita de mi hermana, esta noche quiero que vayas a mi recamara y me metas esa verga que tienes a punto de estallar, porque no creas que no vi como te besaba esa puta y te apretaba la verga como lo estoy haciendo, así que ya sabes, y no le digas nada a ella-.
No me quedo más que hacerle caso, y en vez de excitarme resulto todo lo contrario, pues aunque con mi tía era algo que siempre había deseado, el tener que cogerme a Laurita era otra cosa, porque era su hermana y no sabía como reaccionaría Anel si le contaba lo sucedido unos minutos antes, cuando regreso ella hice como que no había pasado nada extraño, y ellas continuaron preparado la cena pedí permiso a mi tía para irme a recostar argumentado que me dolía la cabeza, mientras hacía que dormitaba en uno de los sofás, miraba de reojo a Laurita y ella me miraba fijamente sin que Anel se diera cuenta, y sus miradas eran algo así como queriéndome comer la verga con la mirada.
Seguía sin comprender la situación, pero al fin me decidí a seguir el juego que las dos por su lado querían, cuando me llamaron para comer me senté en medio de las dos, comimos normalmente, y al terminar pesamos que ver un poco de tele nos serviría para que pasara la digestión, aún cuando todavía era tarde y hacía calor, normalmente bajaba la temperatura demasiado, así que en medio de una película que estábamos viendo, a mi tía le empezó a dar frío, así que me pidió que fuera por un cobertor a su recamara, y cuado regresé ellas estaban sentadas juntas y al verme Anel me pidió que me sentara en medio de las dos para que no tuviéramos frío, así que sin pensarlo lo hice, y al empezar a sentir el calor se sus cuerpos o más bien, al sentir sus piernas pegadas a las mías y sus tetas muy pegadas a mis brazos empecé nuevamente a excitarme, en esos momentos ya no me importaba si Anel se enojaba o no si Laurita se daba cuenta..... y mi verga estaba despegando como loca de su base, en eso que Anel se recarga en mi pecho como si fuera mi prometida y se acomodó de tal forma que puso lentamente su mano en mi verga y la empezó a sobar lentamente como para que su hermana no se diera cuenta pero sin imaginármelo siquiera Laurita se recargo igual en mi otro hombro y esto me excito demasiado.... por un lado Anel sobándome la verga y por otro lado Laurita pegándome sus tetas, me sentía en el cielo....
Quería cogerme a las dos en ese mismo instante más sin embargo algo no pintaba bien....algo iba a suceder, medite por unos momentos que podía hacer en estas circunstancias, y lo que hice fue levantarme e ir al baño con toda mi erección al máximo, no se si Laurita se daría cuenta de ello ya que me ayudaba la oscuridad y solo era visible de frente pues la luz de la televisión obviamente delataba mi bulto, ni que decir de Anel que ella fue la que provocó que mi verga estuviera verdaderamente al máximo.... al regresar las dos estaban en la misma posición cuando me levante para ir al baño, ya con la erección un poco menor, pues había tratado de acomodar mi verga dentro de mi trusa , ya que Anel era una experta en sacar mi verga sin mayor esfuerzo, me volví a sentar en medio de las dos, más sin embargo en ese momento parecía el ambiente muy diferente, porque no tardé más en sentarme de nuevo que en que se pararan las dos y me dijeran que tenían sueño y que se querían recostar cada quien en su respectiva habitación, y esto créanme que si me saco de onda, primero me calientan y después me dejan en medio de la batalla solo, simplemente las vi desaparecer detrás de la puerta de sus habitaciones.....
Me quedé solo, con media erección en mis pantalones, la televisión y una estúpida película que no sé de que se trataba, molesto por la situación y su burla me dirigí a la habitación que ocupaba cuando tomaba el papel de sobrino y no de amante de mi tía Anel.
Que lejos estaba de imaginarme lo que me esperaba más tarde, sin querer saber ya nada de su burlas, me empecé a quedar dormido, no se cuanto tiempo pasó, pero de pronto estando en la cama dormido y desnudo, sentí como dos manos subían por mis piernas hacia mi verga, pensé que era mi tía Anel, más cual fue mi sorpresa que también estaba Laurita, una a cada lado de mi y las muy pícaras reían a carcajada abierta, Anel fue la primera que habló:
- Corazón, perdón por hacerte sufrir así, pero la verdad es que le he platicado a Laurita de ti y de nuestras aventuras que hemos tenido, le he hablado de la forma en como me metes esa rica verga que tienes, de los juegos que jugamos y de lo que nos gusta hacer en general, y como también a mi hermanita querida le gusta las vergas como la tuya, me tomé la libertad de invitarla a una de nuestras noches, además no te lo había dicho, pero antes de conocer tu verga yo y ella jugábamos con los juguetitos que conociste el primer día en mi habitación-
Con razón me extrañaba que Anel tuviera tantos consoladores, de diferente color, tamaño y forma, sobre todo ahora entendía ese pene doble de plástico enorme con doble cabeza ...
Laurita agrego:
- Así es, Anel me platico mucho de ti, de hecho yo deseaba verlos haciendo sus travesuras, perdóname también si te asuste diciéndote que si no hacías lo que te pedía le platicaría a mis sobrinos las cosas que hacen los dos, no quise asustarte, pero veo que a pesar de que te gusta coger, quieres mucho a mi hermana y la respetaste a pesar de que te me insinué, pero ahora quisiera pedirte que me incluyan en sus juegos, claro cada vez que se pueda y que deseen-
Con la mirada Anel me lo dijo todo, ella lo deseaba tanto como Laurita, lo único que pude hacer en esos momentos fue darle un tremendo beso a la hermana de mi tía, como dándole la bienvenida a nuestros juegos, al ver esto Anel se unió con sus labios a nuestro beso y fue un largo beso de tres lenguas acariciándose sin parar, esto aunque no me lo esperaba, también fue una de las 2 fantasías que tanto había anhelado, una fue obviamente cogerme a mi tía Anel, y la otra era hacerlo con dos o más mujeres si se podía, así que en estos momentos en los que me besaba con las dos, pensé que se vería cumplida al 100 % mis fantasías sexuales.
Entonces, las dos me preguntaron si aceptaba esta nueva relación, a lo que mas que encantado conteste que sí, pero con una única condición, que yo escogería cuando donde y como lo haríamos, y ellas aceptaron; preguntaron si podíamos empezar porque estaban demasiado excitadas después de agarrar y sentir mi verga en sus manos, además me confesaron que antes de que llegara yo jugaron un rato entre ellas para desinhibirse.
Bueno esta es la primera parte de esta nueva aventura con mi tía, obviamente como salgo mucho de viaje pues no tengo mucho tiempo para escribir, pero no se desesperen que casi la última parte la tengo ya escrita..
Les mando cordiales saludos a todos los que me hacen el favor de leer estas experiencias mías...
bye.
Esta nueva aventura comenzó un día que fui a visitarla a su casa, un fin de semana si mal no recuerdo, en esa ocasión por pura casualidad también la visitaba una de las tres hermanas, y coincidía también que no estaba mi prima ni sus hermanos porque estaban de vacaciones, de igual forma que ella, tenían un cuerpo muy parecido, ella se llamaba Laura, Laurita como le llamaba Anel, así que me presento, diciéndole que yo era un “maravilloso sobrino”, obviamente Laurita no sabía el significado real al que se refería mi Tía, o al menos eso era lo que yo pensaba, la verdad de solo ver a Laurita una tremenda excitación se empezó a apoderar de mi, porque al besarla en la mejilla un olor a perfume de gardenia que traía puesto invadió mis fosas nasales, tal fue mi reacción que las dos se me quedaron viendo como preguntándose que pasaba, a lo que sonreí mencionando el exquisito olor del perfume y Laurita solo se sonrojo obsequiándome una pícara mirada, no le había prestado mucha atención a ella, porque donde estaban sentadas la luz es muy tenue, pero ahora que la veía más de cerca pude apreciar que era un poco más joven que mi tía, y que casi se peinaba idénticamente a Anel, ¿casualidad?, no lo quise creer así, ya se imaginaran como estaba yo en esos momentos en que terminando de ver la forma de su peinado esponjado, vi que traía una blusa súper escotada, de color negro transparente, de esas que parecen hechas de gasa negra, y que dejaba ver su brasiere del mismo color, aunque más joven que mi Tía, se podía ver a leguas que el tamaño de los senos y la estatura era de herencia porque parecía que las habían sacado del mismo molde, lo que las hacia verse diferente es que Laurita tenía un lunar en la mejilla derecha y tenía pecas, no tantas pero las tenía y más que evidente era que Laurita tenía unos muslos mas prominentes que mi tía pues su generosa minifalda así me lo hacía ver.
Después de la típica presentación me separé de ellas para que pudieran hablar a gusto, así que me fui directamente a la recámara de mi tía, obviamente yo ya gozaba del privilegio de andar por la casa como uno de sus hijos, solo entrar a su recamara lo primero que hice fue buscar ropa intima de Anel, como su recamara quedaba en la planta alta me daba la ventaja de hacer esto, así que cuando tuve en mis manos una tanga con encaje que usaba cuando yo se lo pedía, saque mi verga de mi pantalón para envolverla en la tanga, y empezar a sobar mi verga con ella, aún sabiendo que podían subir lo hice, porque estaba súper excitadísimo, imaginándome que la tanga era la boca de Laurita, casi estuve a punto de venirme cuando oí la voz de mi tía Anel pidiéndome que le ayudara en la cocina porque Laurita se quedaba a cenar con nosotros, más que enojado con la interrupción me excite mucho más, sabiendo que podría disfrutar de la vista de dos mujeres maduras con tremendas tetas comiendo conmigo en la misma mesa, así que dejé la tanga en donde estaba y volví a acomodar mi erección dentro de mi pantalón, aunque no servía de mucho porque yo venía de traje, y como sabrán, el tipo de pantalón del traje acentúa más una erección, no es que mi verga sea demasiado grande, pero para mi estatura que es de 1.65 m., los 18 cm. que tenía bastaba para que hiciera gozar a Anel como no lo había hecho mi tío en su momento.....
Al bajar por las escaleras, a la primera que vi fue a mi tía, y que no he descrito como vestía, en esas horas de la tarde Anel andaba con ropa común, común en el aspecto que no era nada elegante su vestimenta, pero no quería decir que no lo fuera en el aspecto sexual, ella traía puesto una blusa de tirantes de color morado, pero muy pegada como me encantaba verla, y para sorpresa mía no tenía nada abajo, por lo que sus pezones la delataban, ya que observe que los tenía levantados, no sé si a causa del calor que hacía en la casa o porque ella imaginaba a lo que había subido, porque en otras ocasiones a eso jugábamos a que ella “sin querer”, dejaba su ropa interior tirada por su recamara cuando estábamos solos al mismo tiempo que hacía como que yo no estaba y se metía a bañar yo viéndola obviamente, como si no estuviera ahí, para que después yo me sobara la verga con la ropa interior y acabada de bañar se la pusiera con mi olor que dejaba mi miembro en ella, pero bueno ese es un juego que luego les contare completamente, esos y muchos más que practicábamos, como les iba contando, la vi con esa blusa y con la mirada picara me hizo la observación de mi tremenda erección, lo bueno es que Laurita acababa de entrar al baño, y no la vio.
Al bajar, Anel me dio un tremendo beso de lengua, y agarró mi verga por encima del pantalón, como queriéndomela arrancar de un solo apretón al mismo tiempo que me decía al oído:
- Travieso, sé lo que hiciste y sabes que me encanta, pero ten cuidado que esta mi hermanita y puede darse cuenta de nuestros juegos, aunque ella lo sabe, no quiero arriesgarme a que nos delate-
La verdad no creí lo que mis oídos escuchaban, ¡cómo que ella sabía lo nuestro! Sin embargo, no le importo mi cara de incredulidad, me soltó la verga y se dirigió a la cocina moviendo su tremendo culo debajo de un pantys de esos pegados, yo todavía absorto por sus palabras me empecé a poner súper nervioso, imagínense, pensar que la mujer que había deseado toda mi vida sexualmente hablando, que desprendía de mi las más sucias fantasías sexuales, una mujer prohibida por ser mi ¡Tía!, acababa de confesarme que su hermana sabía de lo nuestro.
Yo no supe como reaccionar al momento así que lo primero que realice al ver venir a Laurita fue sentarme para que no se notara mi erección, obviamente no quería provocar que me empezara a reclamar la relación sucia que tenía con su hermana mayor, así que simplemente empecé a tranquilizarme, así como tuve la erección al principio, simplemente se fue... Laurita se sentó en la sala delante de mi, cruzando la entrepierna dejándome ver sus maravillosas piernas, como no quería volver a excitarme, le pedí que me disculpara, para ir al sanitario, ya dentro me eche agua fría en la cara, para quitarme el calor que sentía por toda la situación anterior.
Al salir del sanitario encontré a las dos en la cocina platicando pero de espaldas a mi, sin embargo mi mente cachonda no dejaba de trabajar aún en esas circunstancias tan comprometedoras y empecé a comparar los cuerpos de las dos, como comentaba, las dos tenían cuerpos muy similares, aunque mi tía Anel le ganaba en teta a Laurita, en culo las dos estaban al parejo, la verdad que culo tenían las dos, más sin embargo en lo que si le ganaba Laurita a mi tía, era en pierna, Laurita tenía un par de piernas exquisitas, firmes y bien torneadas por el ejercicio que practicaba..... y más, que con las zapatillas negras de tacón alto que traía puestas, sus pantorrillas eran de campeonato.......
Nuevamente al imaginármelas desnudas cocinando mi verga se empezaba a parar nuevamente, y esto me estaba volviendo loco, porque que más daba por llevarme a Anel a su recamara y cogérmela como nunca lo había hecho... pero Laurita era el problema... no sería sino hasta la noche cuando ella durmiera para poder meterme a la cama de Anel y hacerla mía. Pensando esto, mi tía me llamo para que viniera a probar lo que estaban cocinando, al acercarme al lado de mi tía sin que Laurita se diera cuenta con su pierna derecha rozaba mi verga, yo empezaba a notar que Anel estaba jugando suciamente, porque sabía que no podía tocarla enfrente de su deliciosa hermana, así que mi erección no se hizo esperar y ella lo noto enseguida, y frotándome disimuladamente mi verga con su pierna mientras charlábamos mi verga estaba a mil, y cuando menos lo esperaba Anel se quito de mi lado dejándome con mi erección a todo lo que da, yo no sé si Laurita se dio cuenta pero mi tía con la excusa de que iba al sanitario actúo así, pero algo en el fondo me decía lo contrario, que ella lo hacía pensando en nuestros juegos sexuales que teníamos a solas, ¡pero esto era la realidad!, no podía creer que me pusiera la verga parada y después me dejara con su hermana sabiendo que ella podía darse cuenta de ello y empezar a reclamar por la sucia relación que llevaba con Anel, así que trate de pegar mi miembro al fregadero tratándola de apachurrar y que no se notará demasiado, sin embargo cuando mi tía entro al sanitario Laurita se acerco hacia mi y para mi sorpresa dirigió su mano hacia mi bulto, y mirándome me dijo:
- Si no quieres que mis sobrinos se enteren de lo que haces con la putita de mi hermana, esta noche quiero que vayas a mi recamara y me metas esa verga que tienes a punto de estallar, porque no creas que no vi como te besaba esa puta y te apretaba la verga como lo estoy haciendo, así que ya sabes, y no le digas nada a ella-.
No me quedo más que hacerle caso, y en vez de excitarme resulto todo lo contrario, pues aunque con mi tía era algo que siempre había deseado, el tener que cogerme a Laurita era otra cosa, porque era su hermana y no sabía como reaccionaría Anel si le contaba lo sucedido unos minutos antes, cuando regreso ella hice como que no había pasado nada extraño, y ellas continuaron preparado la cena pedí permiso a mi tía para irme a recostar argumentado que me dolía la cabeza, mientras hacía que dormitaba en uno de los sofás, miraba de reojo a Laurita y ella me miraba fijamente sin que Anel se diera cuenta, y sus miradas eran algo así como queriéndome comer la verga con la mirada.
Seguía sin comprender la situación, pero al fin me decidí a seguir el juego que las dos por su lado querían, cuando me llamaron para comer me senté en medio de las dos, comimos normalmente, y al terminar pesamos que ver un poco de tele nos serviría para que pasara la digestión, aún cuando todavía era tarde y hacía calor, normalmente bajaba la temperatura demasiado, así que en medio de una película que estábamos viendo, a mi tía le empezó a dar frío, así que me pidió que fuera por un cobertor a su recamara, y cuado regresé ellas estaban sentadas juntas y al verme Anel me pidió que me sentara en medio de las dos para que no tuviéramos frío, así que sin pensarlo lo hice, y al empezar a sentir el calor se sus cuerpos o más bien, al sentir sus piernas pegadas a las mías y sus tetas muy pegadas a mis brazos empecé nuevamente a excitarme, en esos momentos ya no me importaba si Anel se enojaba o no si Laurita se daba cuenta..... y mi verga estaba despegando como loca de su base, en eso que Anel se recarga en mi pecho como si fuera mi prometida y se acomodó de tal forma que puso lentamente su mano en mi verga y la empezó a sobar lentamente como para que su hermana no se diera cuenta pero sin imaginármelo siquiera Laurita se recargo igual en mi otro hombro y esto me excito demasiado.... por un lado Anel sobándome la verga y por otro lado Laurita pegándome sus tetas, me sentía en el cielo....
Quería cogerme a las dos en ese mismo instante más sin embargo algo no pintaba bien....algo iba a suceder, medite por unos momentos que podía hacer en estas circunstancias, y lo que hice fue levantarme e ir al baño con toda mi erección al máximo, no se si Laurita se daría cuenta de ello ya que me ayudaba la oscuridad y solo era visible de frente pues la luz de la televisión obviamente delataba mi bulto, ni que decir de Anel que ella fue la que provocó que mi verga estuviera verdaderamente al máximo.... al regresar las dos estaban en la misma posición cuando me levante para ir al baño, ya con la erección un poco menor, pues había tratado de acomodar mi verga dentro de mi trusa , ya que Anel era una experta en sacar mi verga sin mayor esfuerzo, me volví a sentar en medio de las dos, más sin embargo en ese momento parecía el ambiente muy diferente, porque no tardé más en sentarme de nuevo que en que se pararan las dos y me dijeran que tenían sueño y que se querían recostar cada quien en su respectiva habitación, y esto créanme que si me saco de onda, primero me calientan y después me dejan en medio de la batalla solo, simplemente las vi desaparecer detrás de la puerta de sus habitaciones.....
Me quedé solo, con media erección en mis pantalones, la televisión y una estúpida película que no sé de que se trataba, molesto por la situación y su burla me dirigí a la habitación que ocupaba cuando tomaba el papel de sobrino y no de amante de mi tía Anel.
Que lejos estaba de imaginarme lo que me esperaba más tarde, sin querer saber ya nada de su burlas, me empecé a quedar dormido, no se cuanto tiempo pasó, pero de pronto estando en la cama dormido y desnudo, sentí como dos manos subían por mis piernas hacia mi verga, pensé que era mi tía Anel, más cual fue mi sorpresa que también estaba Laurita, una a cada lado de mi y las muy pícaras reían a carcajada abierta, Anel fue la primera que habló:
- Corazón, perdón por hacerte sufrir así, pero la verdad es que le he platicado a Laurita de ti y de nuestras aventuras que hemos tenido, le he hablado de la forma en como me metes esa rica verga que tienes, de los juegos que jugamos y de lo que nos gusta hacer en general, y como también a mi hermanita querida le gusta las vergas como la tuya, me tomé la libertad de invitarla a una de nuestras noches, además no te lo había dicho, pero antes de conocer tu verga yo y ella jugábamos con los juguetitos que conociste el primer día en mi habitación-
Con razón me extrañaba que Anel tuviera tantos consoladores, de diferente color, tamaño y forma, sobre todo ahora entendía ese pene doble de plástico enorme con doble cabeza ...
Laurita agrego:
- Así es, Anel me platico mucho de ti, de hecho yo deseaba verlos haciendo sus travesuras, perdóname también si te asuste diciéndote que si no hacías lo que te pedía le platicaría a mis sobrinos las cosas que hacen los dos, no quise asustarte, pero veo que a pesar de que te gusta coger, quieres mucho a mi hermana y la respetaste a pesar de que te me insinué, pero ahora quisiera pedirte que me incluyan en sus juegos, claro cada vez que se pueda y que deseen-
Con la mirada Anel me lo dijo todo, ella lo deseaba tanto como Laurita, lo único que pude hacer en esos momentos fue darle un tremendo beso a la hermana de mi tía, como dándole la bienvenida a nuestros juegos, al ver esto Anel se unió con sus labios a nuestro beso y fue un largo beso de tres lenguas acariciándose sin parar, esto aunque no me lo esperaba, también fue una de las 2 fantasías que tanto había anhelado, una fue obviamente cogerme a mi tía Anel, y la otra era hacerlo con dos o más mujeres si se podía, así que en estos momentos en los que me besaba con las dos, pensé que se vería cumplida al 100 % mis fantasías sexuales.
Entonces, las dos me preguntaron si aceptaba esta nueva relación, a lo que mas que encantado conteste que sí, pero con una única condición, que yo escogería cuando donde y como lo haríamos, y ellas aceptaron; preguntaron si podíamos empezar porque estaban demasiado excitadas después de agarrar y sentir mi verga en sus manos, además me confesaron que antes de que llegara yo jugaron un rato entre ellas para desinhibirse.
Bueno esta es la primera parte de esta nueva aventura con mi tía, obviamente como salgo mucho de viaje pues no tengo mucho tiempo para escribir, pero no se desesperen que casi la última parte la tengo ya escrita..
Les mando cordiales saludos a todos los que me hacen el favor de leer estas experiencias mías...
bye.