Jose_1971
07-09 2006, 08:27 PM
Fue una vez donde yo estaba de vacaciones, mi tía y su hija vivían en un pueblo campesino, al norte de California. Mi tía, como todos los días, se iba a trabajar al campo a la cosecha de fresa. Todo empeso cuando mi tía al irse al campo me deja encargadas unas tareas que tenia que hacer en la casa. La casa de la tía estaba un poco lejos del pueblo, más bien a las orillas del pueblo, el lugar era solitario. Mi prima apenas había salido de la escuela y yo sabia que llegaría ese día. Cuando me vio se me hecho a los brazos en caluroso saludo, me dijo que ella estaba contenta de haber venido porque se la pasaba aburrida todo el día, y que las únicas amistades que tenia se encontraban lejos de ahí. Bueno, le dije, pues aquí estamos. Ese día no paso nada en particular, solo charlamos en cosas comunes.
Al siguiente día me puse a terminar las tareas que mi tía me había encomendado, eran como las 3 de la tarde y mi prima estaba acostada echándose una siesta. Como hacia un poco de calor vi como ella dormía: tenia puesto solo una bata transparente, se le miraba muy bien su panties que traía, sus tetitas eran muy bonitas, no las tenia grandes pero si eran firmes. De repente ella se mueve y abre sus piernas, quizás para que entrara un poco de aire en esa hermosa parte que contemplaba, duré parado junto a ella como por 5 minutos. De repente siento que se me empieza a parar mi verga y empiezo a ponerme mas caliente, quería hacerla mía en ese momento, pero mis principios me decían que no, que no era correcto. Me salí de la casa, todo avergonzado y ahí afuera sentí que alguien me agarraba de la espalda; era mi prima!, me dijo:
-Que estabas haciendo adentro? –y yo le contesté:
-Solo fui por un baso con agua, tenia mucha calor!
-Vamos -me dijo- te preparo una limonada,
Y nos fuimos dentro de la casa. Estando adentro me empeso a contar que había soñado estar haciendo el amor, eso hizo que se me parara la verga de nuevo, ya no aguantaba mas. De repente me lanzo, empecé a pensar que esta era mi oportunidad, y le planto un beso muy calido. Luego empecé a chupar sus tetas, paseando mi boca de una a otro, saboreando por primera vez sus pechos, ¡era divino! Del manjar de sus pechos me fui mas abajo, a su parte mas intima que era su panochita, por cierto muy chica y peluda, empiezo a chupar esa cosita. Era la primera vez en chupar una panocha y se lo dije a ella, y ella me contestó que esa era también su primera vez. ¡No sabia como chuparla! pero no importaba! la hice que se viniera en tan solo 5 minutos de estar allá abajo chupando sus labios vaginales. Al sentir sus chorros de miel que escurrían por mi cara me detuve, ¡no sabia que hacer! de repente ella se pone debajo de mi, y me dice:
-Métemela, métemela ya por favor, no aguanto un minuto mas, esto lo desee desde ayer que llegastes!
En eso pone su mano sobre mi verga y lo guía a su panocha,
-Con mucho cuidado! -me dice- solo que entre la puntita al principio.
Yo por mi parte hacia lo que ella me pedía, no quería que terminara la experiencia. Le empecé a meter la punta de mi verga y ella empezó a gemir de placer y de repente que se la dejo meter toda entera. ¡Era demasiado rico! tener mi verga en esa panocha era el paraíso. Empiezo a hacerlo mas rápido y escucho el gemir de ella, diciéndome que no parara, que quería mas. En eso siento que se viene de nuevo, había tenido su segundo orgasmo, yo ya no aguantaba, me quería venir, quería acabar dentro de ella. No me dio ni un minuto de descanso, se trepó arriba de mi y como loca empieza a meterse de nuevo mi verga.
-Ohhoooohhhhhh, que rico –exclamó- que rica la tienes, esooooo métemela masssss.
Yo, sin desperdiciar el momento le meto más mi verga y miraba como ella se retorcía de placer. De repente sentí que me sale la leche, ¡me había venido! le bombeaba la leche dentro de esa panocha y se la metía mas para que no saliera, ella solo me decía
-Que caliente siento adentro… ahhhhhhh.
Este es mi relato de mi experiencia con mi prima, y fueron muchos días más de placer que tuve con ella durante mi estancia. Disculpen, pero esta es mi primera vez que escribo aquí, esta experiencia solo la sabemos ella, yo y ahora ustedes que leen esto. Espero que les haya gustado.
Al siguiente día me puse a terminar las tareas que mi tía me había encomendado, eran como las 3 de la tarde y mi prima estaba acostada echándose una siesta. Como hacia un poco de calor vi como ella dormía: tenia puesto solo una bata transparente, se le miraba muy bien su panties que traía, sus tetitas eran muy bonitas, no las tenia grandes pero si eran firmes. De repente ella se mueve y abre sus piernas, quizás para que entrara un poco de aire en esa hermosa parte que contemplaba, duré parado junto a ella como por 5 minutos. De repente siento que se me empieza a parar mi verga y empiezo a ponerme mas caliente, quería hacerla mía en ese momento, pero mis principios me decían que no, que no era correcto. Me salí de la casa, todo avergonzado y ahí afuera sentí que alguien me agarraba de la espalda; era mi prima!, me dijo:
-Que estabas haciendo adentro? –y yo le contesté:
-Solo fui por un baso con agua, tenia mucha calor!
-Vamos -me dijo- te preparo una limonada,
Y nos fuimos dentro de la casa. Estando adentro me empeso a contar que había soñado estar haciendo el amor, eso hizo que se me parara la verga de nuevo, ya no aguantaba mas. De repente me lanzo, empecé a pensar que esta era mi oportunidad, y le planto un beso muy calido. Luego empecé a chupar sus tetas, paseando mi boca de una a otro, saboreando por primera vez sus pechos, ¡era divino! Del manjar de sus pechos me fui mas abajo, a su parte mas intima que era su panochita, por cierto muy chica y peluda, empiezo a chupar esa cosita. Era la primera vez en chupar una panocha y se lo dije a ella, y ella me contestó que esa era también su primera vez. ¡No sabia como chuparla! pero no importaba! la hice que se viniera en tan solo 5 minutos de estar allá abajo chupando sus labios vaginales. Al sentir sus chorros de miel que escurrían por mi cara me detuve, ¡no sabia que hacer! de repente ella se pone debajo de mi, y me dice:
-Métemela, métemela ya por favor, no aguanto un minuto mas, esto lo desee desde ayer que llegastes!
En eso pone su mano sobre mi verga y lo guía a su panocha,
-Con mucho cuidado! -me dice- solo que entre la puntita al principio.
Yo por mi parte hacia lo que ella me pedía, no quería que terminara la experiencia. Le empecé a meter la punta de mi verga y ella empezó a gemir de placer y de repente que se la dejo meter toda entera. ¡Era demasiado rico! tener mi verga en esa panocha era el paraíso. Empiezo a hacerlo mas rápido y escucho el gemir de ella, diciéndome que no parara, que quería mas. En eso siento que se viene de nuevo, había tenido su segundo orgasmo, yo ya no aguantaba, me quería venir, quería acabar dentro de ella. No me dio ni un minuto de descanso, se trepó arriba de mi y como loca empieza a meterse de nuevo mi verga.
-Ohhoooohhhhhh, que rico –exclamó- que rica la tienes, esooooo métemela masssss.
Yo, sin desperdiciar el momento le meto más mi verga y miraba como ella se retorcía de placer. De repente sentí que me sale la leche, ¡me había venido! le bombeaba la leche dentro de esa panocha y se la metía mas para que no saliera, ella solo me decía
-Que caliente siento adentro… ahhhhhhh.
Este es mi relato de mi experiencia con mi prima, y fueron muchos días más de placer que tuve con ella durante mi estancia. Disculpen, pero esta es mi primera vez que escribo aquí, esta experiencia solo la sabemos ella, yo y ahora ustedes que leen esto. Espero que les haya gustado.