EroticoSublime
31-08 2006, 02:07 AM
Oda a Manuela
¡Manuela!
Es posible que después sucumba.
¡Mil veces la muerte yo prefiera!
para soñar desde mi fría tumba
a vivir entre desvaríos y quimeras,
y esperanzas que se derrumban
en esta cruel y mortal primavera.
¡Manuela!
¡Mil vulvas que mis labios libaran!
de hespérides, nereidas y driadas;
princesas en mis belfos suspiraran,
reales flujos en mi boca derramadas
¡Campanas de gloria acariciaban
y en el vientre con fervor repicaban!
¡Manuela!
¡Hoy he vuelto de las estrellas!
errando cual vagabundo sin laureles
buscando al Dios del Cunilingüos
por olimpos, edenes y vergeles...
para que me regale el columpio
donde mecerme entre tus caireles.
¡Manuela!
¡Aquí me tienes! Rendido y abatido
cual engendro de mil extravagancias
en tus entrañas y cogollos metido
sorbiendo con arrebato las fragancias
del manantial de tu vagina han salido,
y de los montes de tus protuberancias.
¡Manuela!
Deja que entre tus muslos agonice
que de tu divina vulva me derrame
que de su olor colme mis narices
deja que mame... mame... mame...
hasta que mis labios echen raíces
y quede muerto...extinto... inane...
¡Manuela!
¡De tus flujos vaginales me hagan mortaja!
¡Que de los pelos de tu pubis me coronen!
¡Que de tu tafanario me fabriquen el lecho!
¡Que en tus caderas mis mezquindades moren!
¡Dios... Quiero vivir eternamente en tus pechos!
Hasta mis ansias e inquietudes se desmoronen.
¡Manuela!
Es posible que después sucumba.
¡Mil veces la muerte yo prefiera!
para soñar desde mi fría tumba
a vivir entre desvaríos y quimeras,
y esperanzas que se derrumban
en esta cruel y mortal primavera.
¡Manuela!
¡Mil vulvas que mis labios libaran!
de hespérides, nereidas y driadas;
princesas en mis belfos suspiraran,
reales flujos en mi boca derramadas
¡Campanas de gloria acariciaban
y en el vientre con fervor repicaban!
¡Manuela!
¡Hoy he vuelto de las estrellas!
errando cual vagabundo sin laureles
buscando al Dios del Cunilingüos
por olimpos, edenes y vergeles...
para que me regale el columpio
donde mecerme entre tus caireles.
¡Manuela!
¡Aquí me tienes! Rendido y abatido
cual engendro de mil extravagancias
en tus entrañas y cogollos metido
sorbiendo con arrebato las fragancias
del manantial de tu vagina han salido,
y de los montes de tus protuberancias.
¡Manuela!
Deja que entre tus muslos agonice
que de tu divina vulva me derrame
que de su olor colme mis narices
deja que mame... mame... mame...
hasta que mis labios echen raíces
y quede muerto...extinto... inane...
¡Manuela!
¡De tus flujos vaginales me hagan mortaja!
¡Que de los pelos de tu pubis me coronen!
¡Que de tu tafanario me fabriquen el lecho!
¡Que en tus caderas mis mezquindades moren!
¡Dios... Quiero vivir eternamente en tus pechos!
Hasta mis ansias e inquietudes se desmoronen.