sotovento
03-08 2006, 09:04 PM
Que tal amigos mi relato es el siguiente:
Soy profesionista dedicado a la construcción (arquitecto), radicado en Torreón, Coah. al norte de México, tengo 43 años, mido 1.78, 76 kilos, bigote, moreno bien parecido, casado, me considero heterosexual pero por lo que me ha pasado no se cual es la realidad. Resulta que andando en mi oficio, contraté en 1985 a un carpintero de obra negra, en ese entonces yo tenía 22 años y acababa de terminar mi carrera, tenía mi novia con la cual me casé. El carpintero también tenia en ese entonces 22 años, blanco, 1.80, casado y con dos hijos de 1 y 2 años, además de varias mujeres que las tenía a la hora que el quería, cuerpo envidiable y codiciado por hombres y mujeres, ya que tenía unas nalgas súper buenas y unos pechos, que ahhh cabron daban ganas de chupárselos pero jamás le insinué algo. sabiendo él de su atributos se ponía para trabajo unos jeans recortados los suficiente para que se le viera en cualquier momento sus nalgas, los sábados cuando terminaba su trabajo e iba a mi oficina a cobrar, me invitaba a tomar cerveza en bares normales, por lo regular en donde había mujeres, donde por lo regular sacábamos cada quien a una e íbamos a cojer con ellas, después de haber cogido con las muchachas seguíamos la parranda, ya como a las 4 de la mañana regresábamos para descansar en mi camioneta afuera de mi oficina, pero siempre lo vencía el sueño o eso pienso, que ponía su cabeza en mi entrepierna, todo eso me parecía normal ya que nunca pensé lo que iba a suceder.
Así pasaron varias semanas hasta que un día recargado en mi entrepierna volteó la cabeza y empezó a rozarme la verga bajo mis pantalones, me sacó de onda pero yo no decía nada, siguió así y empezó a pararse mi verga, pero él haciéndose el dormido seguía mas y mas, hasta que no aguanté y me saqué la verga y fue como él me la empezó a mamar. Como nunca me habían hecho una mamada, ni las viejas con las que íbamos, estuvo mamando un buen rato hasta que me vine en su boca, eran chorros interminables de semen, a esa edad y con esa calentura quien no, nunca hablamos nada, y al día siguiente como si nada pensaba yo que por el estado de él no se daba cuenta. Así seguimos como cuatro fines de semana que me exprimía todo. A la quinta no aguanté y le dije que subiéramos a mi oficina, aparte de que la estuvo mamando por buen rato le dije que quería penetrarlo ya que se me antojaban esas nalgotas tan ricas, el aceptó y empezó a gemir cuando le empecé a meter mi verguita de 17 cms, al principio pensé que se iba a arrepentir porque me decía que le dolía, ambos éramos inexpertos en ese aspecto, ya de rato empezó a ceder y empecé a metérselo y sacárselo despacio hasta que me pedía mas, después de un rato me vine a madres en su rico culito rosadito y apretado, tanto así que lo hicimos tres veces ese día. Después de esa vez me lo sigo cogiendo y me la sigue mamando cada sábado como hace 21 años.
Pasaron los años y en 1991 me pidió que fuera su compadre acompañando a uno de sus hijos en 1a. comunión, por lo que accedí. Hace unos meses tuve una construcción en Camargo, Chihuahua, por lo que me sentía un poco cansado en domingo para manejar a esa ciudad (ya saben porqué) y él me ofreció que me llevara a mi ahijado como chofer, (ya casado y con 22 años), el vivo retrato de él hace 21 años. Total que nos fuimos y mi ahijado iba manejando, llegando a Camargo, Chih. Por ser mi ahijado no dejé que se quedara en la casa donde se quedaban los albañiles así que lo invité al hotel donde yo me hospedaba. Eran como las 6 de la tarde, comimos y como no hay nada que hacer en esa ciudad, seguimos tomando el bar del hotel. Ya ebrios como a las 11 de la noche subimos a la habitación, que por cierto me dieron la misma habitación de siempre solo con una cama king size, pero como es mi ahijado no hubo problema en quedarnos en la misma cama.
Ya como a las 3 de la mañana empecé a tener sueños eróticos y se me empezó a parar mi mástil de 17 cm., soñaba que me la estaban mamando, sentía tan rico que yo gemía por esas ricas mamadas. En un momento dado desperté y cual fue mi sorpresa que era mi ahijado el que me la estaba chupando como un experto. Me sacó de onda y le pregunté que onda, le dije que eso no debería ser, que era mi ahijado y que había que respetar. El empezó a llorar y a decirme que siempre le había gustado yo, y aprovechando la situación, se había decidido a hacerlo aun sin mi consentimiento, fue tanta la ternura del cabrón que me convenció y dejé que me la mamara, lo hacia igual que su padre, después empezamos a besarnos y fue tal a calentura que me lo estuve clavando toda la noche, me vine en varias ocasiones en su culito rico y sabroso como el de su papá.
Aún sigo cogiendome a mi compadre y a mi ahijado, lógico que no saben entre ellos, pero lo sigo haciendo con ellos por lo rico que saben hacerlo: mi compadre porque ya tiene experiencia y conoce muy bien mi verga y yo su culo, a mi ahijado porque es joven y hay que sacarle provecho.
Espero les haya gustado mi relato, yo sé que hay muchas situaciones similares, pero habemos muchos hombres que no tenemos los huevos para platicarlo (claro en este medio). Este es mi secreto con mi compadre y mi ahijado.
Soy profesionista dedicado a la construcción (arquitecto), radicado en Torreón, Coah. al norte de México, tengo 43 años, mido 1.78, 76 kilos, bigote, moreno bien parecido, casado, me considero heterosexual pero por lo que me ha pasado no se cual es la realidad. Resulta que andando en mi oficio, contraté en 1985 a un carpintero de obra negra, en ese entonces yo tenía 22 años y acababa de terminar mi carrera, tenía mi novia con la cual me casé. El carpintero también tenia en ese entonces 22 años, blanco, 1.80, casado y con dos hijos de 1 y 2 años, además de varias mujeres que las tenía a la hora que el quería, cuerpo envidiable y codiciado por hombres y mujeres, ya que tenía unas nalgas súper buenas y unos pechos, que ahhh cabron daban ganas de chupárselos pero jamás le insinué algo. sabiendo él de su atributos se ponía para trabajo unos jeans recortados los suficiente para que se le viera en cualquier momento sus nalgas, los sábados cuando terminaba su trabajo e iba a mi oficina a cobrar, me invitaba a tomar cerveza en bares normales, por lo regular en donde había mujeres, donde por lo regular sacábamos cada quien a una e íbamos a cojer con ellas, después de haber cogido con las muchachas seguíamos la parranda, ya como a las 4 de la mañana regresábamos para descansar en mi camioneta afuera de mi oficina, pero siempre lo vencía el sueño o eso pienso, que ponía su cabeza en mi entrepierna, todo eso me parecía normal ya que nunca pensé lo que iba a suceder.
Así pasaron varias semanas hasta que un día recargado en mi entrepierna volteó la cabeza y empezó a rozarme la verga bajo mis pantalones, me sacó de onda pero yo no decía nada, siguió así y empezó a pararse mi verga, pero él haciéndose el dormido seguía mas y mas, hasta que no aguanté y me saqué la verga y fue como él me la empezó a mamar. Como nunca me habían hecho una mamada, ni las viejas con las que íbamos, estuvo mamando un buen rato hasta que me vine en su boca, eran chorros interminables de semen, a esa edad y con esa calentura quien no, nunca hablamos nada, y al día siguiente como si nada pensaba yo que por el estado de él no se daba cuenta. Así seguimos como cuatro fines de semana que me exprimía todo. A la quinta no aguanté y le dije que subiéramos a mi oficina, aparte de que la estuvo mamando por buen rato le dije que quería penetrarlo ya que se me antojaban esas nalgotas tan ricas, el aceptó y empezó a gemir cuando le empecé a meter mi verguita de 17 cms, al principio pensé que se iba a arrepentir porque me decía que le dolía, ambos éramos inexpertos en ese aspecto, ya de rato empezó a ceder y empecé a metérselo y sacárselo despacio hasta que me pedía mas, después de un rato me vine a madres en su rico culito rosadito y apretado, tanto así que lo hicimos tres veces ese día. Después de esa vez me lo sigo cogiendo y me la sigue mamando cada sábado como hace 21 años.
Pasaron los años y en 1991 me pidió que fuera su compadre acompañando a uno de sus hijos en 1a. comunión, por lo que accedí. Hace unos meses tuve una construcción en Camargo, Chihuahua, por lo que me sentía un poco cansado en domingo para manejar a esa ciudad (ya saben porqué) y él me ofreció que me llevara a mi ahijado como chofer, (ya casado y con 22 años), el vivo retrato de él hace 21 años. Total que nos fuimos y mi ahijado iba manejando, llegando a Camargo, Chih. Por ser mi ahijado no dejé que se quedara en la casa donde se quedaban los albañiles así que lo invité al hotel donde yo me hospedaba. Eran como las 6 de la tarde, comimos y como no hay nada que hacer en esa ciudad, seguimos tomando el bar del hotel. Ya ebrios como a las 11 de la noche subimos a la habitación, que por cierto me dieron la misma habitación de siempre solo con una cama king size, pero como es mi ahijado no hubo problema en quedarnos en la misma cama.
Ya como a las 3 de la mañana empecé a tener sueños eróticos y se me empezó a parar mi mástil de 17 cm., soñaba que me la estaban mamando, sentía tan rico que yo gemía por esas ricas mamadas. En un momento dado desperté y cual fue mi sorpresa que era mi ahijado el que me la estaba chupando como un experto. Me sacó de onda y le pregunté que onda, le dije que eso no debería ser, que era mi ahijado y que había que respetar. El empezó a llorar y a decirme que siempre le había gustado yo, y aprovechando la situación, se había decidido a hacerlo aun sin mi consentimiento, fue tanta la ternura del cabrón que me convenció y dejé que me la mamara, lo hacia igual que su padre, después empezamos a besarnos y fue tal a calentura que me lo estuve clavando toda la noche, me vine en varias ocasiones en su culito rico y sabroso como el de su papá.
Aún sigo cogiendome a mi compadre y a mi ahijado, lógico que no saben entre ellos, pero lo sigo haciendo con ellos por lo rico que saben hacerlo: mi compadre porque ya tiene experiencia y conoce muy bien mi verga y yo su culo, a mi ahijado porque es joven y hay que sacarle provecho.
Espero les haya gustado mi relato, yo sé que hay muchas situaciones similares, pero habemos muchos hombres que no tenemos los huevos para platicarlo (claro en este medio). Este es mi secreto con mi compadre y mi ahijado.