KRAD
17-07 2006, 11:17 PM
Hola!! Esto me sucedió en uno de mis cumpleaños, era un día de clases; afortunadamente mis posibilidades me permiten asistir a instituciones particulares (digo afortunadamente por que esto me paso en la alberca).
Llegando no se hicieron tardar las felicitaciones y alguno que otro regalo; ya en el salón de clases fue aun mejor, no solo por las felicitaciones y regalos de amigos y compañeros también porque dentro de mis amigos había un grupo de música los cuales llevaron sus instrumentos para tocar una que otra rola... (Entre ellos Erik mi mejor amigo con el que pase mi mejor cumpleaños). La mayoría me abrazó y me regaló algo, Erik no me llevaba nada, era extraño y no es que sea materialista pero siempre me daba muy bellos presentes. En fin, cuando él se acercó y me abrazó, muy discretamente me susurró al oído:
-"feliz cumpleaños, tu regalo esta al final de clases".
Obviamente eso me impresiono ya que lo dijo con una voz de ansiedad. No me imaginaba que seria!!! Estaba por terminar la clase, solo faltaban 2 horas, las cuales eran para la clase de natación. No paso nada trascendente, bueno solo ver alguno que otro lindo cuerpo, traseros bien formados y grandes bultitos; ya que todos teníamos que usar traje de baño de lycra y corto (ya saben normas…) siempre que nos tocaba natación a alguien del grupo le tocaba recoger el material y esperarse a que todos salieran para cerrar los vestidores y la estancia de la alberca. Para mi infortunio ese día me tocaba a mi (o quizás fortuna). Cuando terminó la clase me cercioré de que nadie estuviera en los vestidores, cerré la alberca, cerré el vestidor de mujeres, el profe salió y yo cerré el vestidor de hombres por dentro ya que necesitaba ducharme. Como aparentemente no había nadie me quité el traje de baño sin preocupaciones, empecé a enjabonarme y enseguida abrí las llaves de la regadera, cuando de pronto sentí como alguien me rodeaba la cintura con una mano y me tapaba los ojos con la otra. Mi reacción era tratar de zafarme pero no podía ya que aquel cuerpo era más fuerte y grande que yo, sentí la respiración en mi cuello. Con un tierno beso en el oído (yo aun con un gran forcejeo) se acercaron al oído para decir:
-"feliz cumpleaños".
Fue cuando reconocí la voz, pero ¿podría ser? ¿Mi amigo?, era imposible… el hombre mas popular y solicitado por muchas chicas, no podía ser¡¡¡¡ me tranquilicé y él me soltó lentamente, me giró y abrazó fuertemente, mi sorpresa era mayor al ver que si era él, "erik". No dije nada, dudando un poco de lo que sucedía, él comenzó a besarme, a introducir su lengua en mi boca, a morder mis labios, a acariciar mi piel, tocar mi cabello, mi espalda, mi cuello. Empezó a descender desde mi boca, pasando por el cuello, mi pecho, mordiendo mis pezones, mi estomago, mi ombligo… (Deteniéndose para morder, besar, lamer a cada paso que él bajaba) hasta llegar a mi miembro. Pero no se detuvo, si no hasta que llego a los testículos, con pequeños besos y mordidas que me prendían, su nariz rozaba con la punta de mi pene. Ahora besaba la puntita mientras las manos acariciaban mis piernas, besaba la punta y la lamía. Yo solo hacia un impulso hacia adelante tratando de metérsela en la boca, hasta que lo logré y él comenzó a besarla y comérsela entera, subió sus manos acariciando mis nalgas y haciendo enfoque en mi anito.
Estaba a punto de venirme cuando se subió para besarme tierna y calidamente, tomando entre sus manos mi erecto y excitado pene. me deje venir en sus manos, las cuales coloco entre mi boca y su boca para besarlas y limpiar el semen... Quería hacerle algo o decirle algo pero no me dejaba… pude observar que no estaba desnudo: traía una tanga negra la cual además de reafirmarle su gran miembro duro como una piedra y excitado, me dejaba ver sus nalgas, firmes, contorneadas y redonditas.
En ese instante él me jaló dirigiéndose hacia la alberca, abrió la puerta y salimos, ambos con una respiración agitada y un deseo de continuar. Estábamos solos, esta vez me tocaba la oportunidad de hacer lo que yo quisiera… estando en la orilla de la alberca me besó, en seguida se lanzo y fui como loco atrás de él (cabe mencionar que soy mejor nadador que él, quizás y seria su desventaja y mi oportunidad para apoderarme…) lo alcance fácilmente, empezamos a juguetear sin dejar de tocarnos y tener pequeños roces. Comenzamos a besarnos y bajé para quitarle la tanga, lo jalé hasta una orilla donde lo hice subir y sentarse en el borde, comencé a mamársela como si fuera un dulce, mi fruta preferida algo que deseas con tanto placer. Mientras él acariciaba mi cabello y gemía de placer...
-mmm… más... mmm... mmm -decía él
Continué hasta que se corrió en mi boca y cara, era una sensación muy agradable ya que en no había hecho algo así... lo jaleé para tumbarlo en la alberca pero como ya les dije era mas fuerte y me fue imposible jalarlo. Habían unas sillas de playa y se recostó en una de ellas, salí para recostarme en una, pero quería mas, no estaba satisfecho, quizás… no lo sé. Al verlo recostado, con los ojos cerrados y completamente denudo no sé me ocurrió otra cosa que montarme en él. Y no lo pensé dos veces para hacerlo: me lancé quedando en cuatro sobre la silla. Comencé a besar su pene una vez más y él a besar mi anito, me sobresalte con esa respuesta ya que no lo esperaba, fue un 69 enorme aumentado por el placer y el deseo...
Lubricaba mi anito y yo su verga, giré para acomodarme y ensartarme. Su verga apuntaba al techo, brinqué sobre él penetrándome, el trabajo lo hacia yo así que trate de no lastimarme pero disfrutando del momento al máximo. No puedo negar que me dolió un poco hasta que me acostumbré, yo bajaba y subía, en un efecto de vaivén; era increíble lo que pasaba en este lugar, se oían nuestros gemidos, era increíble. Sentir su miembro dentro de mí, que 2 cuerpos eran uno solo, sentir el espeso calor de su semen dentro de mí y el mío sobre su cara y pecho… fue una sensación inexplicable pero fantástica. Solo por terminar me recosté sobre el besando su cara y cuello, era genial. Nos paramos y dirigimos a las regaderas en donde nos bañamos sin dejar de tocarnos. Nos vestimos y esta vez me cercioré de que no hubiera nadie cerré la puesta de los vestidores y salimos por el estacionamiento para que nadie notara nuestra presencia.
Esta es la primera historia que escribo, espero les agrade y me lo hagan saber, para contarles alguna más o de plano retirarme...
Llegando no se hicieron tardar las felicitaciones y alguno que otro regalo; ya en el salón de clases fue aun mejor, no solo por las felicitaciones y regalos de amigos y compañeros también porque dentro de mis amigos había un grupo de música los cuales llevaron sus instrumentos para tocar una que otra rola... (Entre ellos Erik mi mejor amigo con el que pase mi mejor cumpleaños). La mayoría me abrazó y me regaló algo, Erik no me llevaba nada, era extraño y no es que sea materialista pero siempre me daba muy bellos presentes. En fin, cuando él se acercó y me abrazó, muy discretamente me susurró al oído:
-"feliz cumpleaños, tu regalo esta al final de clases".
Obviamente eso me impresiono ya que lo dijo con una voz de ansiedad. No me imaginaba que seria!!! Estaba por terminar la clase, solo faltaban 2 horas, las cuales eran para la clase de natación. No paso nada trascendente, bueno solo ver alguno que otro lindo cuerpo, traseros bien formados y grandes bultitos; ya que todos teníamos que usar traje de baño de lycra y corto (ya saben normas…) siempre que nos tocaba natación a alguien del grupo le tocaba recoger el material y esperarse a que todos salieran para cerrar los vestidores y la estancia de la alberca. Para mi infortunio ese día me tocaba a mi (o quizás fortuna). Cuando terminó la clase me cercioré de que nadie estuviera en los vestidores, cerré la alberca, cerré el vestidor de mujeres, el profe salió y yo cerré el vestidor de hombres por dentro ya que necesitaba ducharme. Como aparentemente no había nadie me quité el traje de baño sin preocupaciones, empecé a enjabonarme y enseguida abrí las llaves de la regadera, cuando de pronto sentí como alguien me rodeaba la cintura con una mano y me tapaba los ojos con la otra. Mi reacción era tratar de zafarme pero no podía ya que aquel cuerpo era más fuerte y grande que yo, sentí la respiración en mi cuello. Con un tierno beso en el oído (yo aun con un gran forcejeo) se acercaron al oído para decir:
-"feliz cumpleaños".
Fue cuando reconocí la voz, pero ¿podría ser? ¿Mi amigo?, era imposible… el hombre mas popular y solicitado por muchas chicas, no podía ser¡¡¡¡ me tranquilicé y él me soltó lentamente, me giró y abrazó fuertemente, mi sorpresa era mayor al ver que si era él, "erik". No dije nada, dudando un poco de lo que sucedía, él comenzó a besarme, a introducir su lengua en mi boca, a morder mis labios, a acariciar mi piel, tocar mi cabello, mi espalda, mi cuello. Empezó a descender desde mi boca, pasando por el cuello, mi pecho, mordiendo mis pezones, mi estomago, mi ombligo… (Deteniéndose para morder, besar, lamer a cada paso que él bajaba) hasta llegar a mi miembro. Pero no se detuvo, si no hasta que llego a los testículos, con pequeños besos y mordidas que me prendían, su nariz rozaba con la punta de mi pene. Ahora besaba la puntita mientras las manos acariciaban mis piernas, besaba la punta y la lamía. Yo solo hacia un impulso hacia adelante tratando de metérsela en la boca, hasta que lo logré y él comenzó a besarla y comérsela entera, subió sus manos acariciando mis nalgas y haciendo enfoque en mi anito.
Estaba a punto de venirme cuando se subió para besarme tierna y calidamente, tomando entre sus manos mi erecto y excitado pene. me deje venir en sus manos, las cuales coloco entre mi boca y su boca para besarlas y limpiar el semen... Quería hacerle algo o decirle algo pero no me dejaba… pude observar que no estaba desnudo: traía una tanga negra la cual además de reafirmarle su gran miembro duro como una piedra y excitado, me dejaba ver sus nalgas, firmes, contorneadas y redonditas.
En ese instante él me jaló dirigiéndose hacia la alberca, abrió la puerta y salimos, ambos con una respiración agitada y un deseo de continuar. Estábamos solos, esta vez me tocaba la oportunidad de hacer lo que yo quisiera… estando en la orilla de la alberca me besó, en seguida se lanzo y fui como loco atrás de él (cabe mencionar que soy mejor nadador que él, quizás y seria su desventaja y mi oportunidad para apoderarme…) lo alcance fácilmente, empezamos a juguetear sin dejar de tocarnos y tener pequeños roces. Comenzamos a besarnos y bajé para quitarle la tanga, lo jalé hasta una orilla donde lo hice subir y sentarse en el borde, comencé a mamársela como si fuera un dulce, mi fruta preferida algo que deseas con tanto placer. Mientras él acariciaba mi cabello y gemía de placer...
-mmm… más... mmm... mmm -decía él
Continué hasta que se corrió en mi boca y cara, era una sensación muy agradable ya que en no había hecho algo así... lo jaleé para tumbarlo en la alberca pero como ya les dije era mas fuerte y me fue imposible jalarlo. Habían unas sillas de playa y se recostó en una de ellas, salí para recostarme en una, pero quería mas, no estaba satisfecho, quizás… no lo sé. Al verlo recostado, con los ojos cerrados y completamente denudo no sé me ocurrió otra cosa que montarme en él. Y no lo pensé dos veces para hacerlo: me lancé quedando en cuatro sobre la silla. Comencé a besar su pene una vez más y él a besar mi anito, me sobresalte con esa respuesta ya que no lo esperaba, fue un 69 enorme aumentado por el placer y el deseo...
Lubricaba mi anito y yo su verga, giré para acomodarme y ensartarme. Su verga apuntaba al techo, brinqué sobre él penetrándome, el trabajo lo hacia yo así que trate de no lastimarme pero disfrutando del momento al máximo. No puedo negar que me dolió un poco hasta que me acostumbré, yo bajaba y subía, en un efecto de vaivén; era increíble lo que pasaba en este lugar, se oían nuestros gemidos, era increíble. Sentir su miembro dentro de mí, que 2 cuerpos eran uno solo, sentir el espeso calor de su semen dentro de mí y el mío sobre su cara y pecho… fue una sensación inexplicable pero fantástica. Solo por terminar me recosté sobre el besando su cara y cuello, era genial. Nos paramos y dirigimos a las regaderas en donde nos bañamos sin dejar de tocarnos. Nos vestimos y esta vez me cercioré de que no hubiera nadie cerré la puesta de los vestidores y salimos por el estacionamiento para que nadie notara nuestra presencia.
Esta es la primera historia que escribo, espero les agrade y me lo hagan saber, para contarles alguna más o de plano retirarme...