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View Full Version : Vacaciones con Susana


HEROE
09-07 2006, 03:52 AM
En unas vacaciones, me despojé de mi monótona forma de tomar mis descansos, salí de paseo para un vacanísimo pueblo llamado Andes, Antioquia en cual se desenvuelve la siguiente historia.

En una noche de luna llena fui invitado al estadero, el mirador andino un buen sitio ubicado en un cerrito en el cual se alcanza a divisar el desarrollado pueblo... Una vez ubicados mis amigos: Panelo el cual lo apodamos así por gordo, el zurdo y juangui, fuimos atendidos por una estupenda dama, bastante formal, con unos senos estupendos y una cadera que hágame el favor !!!!!!!!!!!! Yo la verdad me puse parolo, mandándome la manito en mis bolsitas espermáticas para estimularme. Y sin demostrar nada a mis amigos, notando que de igual forma ellos se quedaron gustosos de su atención. Una vez compartidas dos mediecitas de ron, propuse que hiciéramos una apuesta atrevida. La apuesta consistía que el que fuera capas de bailarse la mesera y le tocara las caderas sensualmente saldría librado de aportar para el pago de la cuenta en el establecimiento. Panelo, el más obsesivo por las mujeres, exclamó que eso no era una apuesta, que lo mejor seria el que la hiciera renunciar esa noche a su trabajo y se la robara... Yo dije listo, vale... Lo vi como bueno porque ya habían miraditas entre ella y yo que me sonaban y me animaban. Y además por que las mujeres de los pueblos siempre se animan por hombres de otras partes, que de su mismo pueblo. O sea " ganado nuevo"

Salgo a la pista y pido una salsa titulada "Londres" y saco a bailar a una niña muy linda llamada Natalia, con un buen baile y buen son son veía que ella me bailaba retiradito, solo al enganche de nuestras manos y al ritmo de la canción. No profundice mucho en Natalia pues iba por esa grande mujer que con solo mirarla me sacudía el pene, me lo mojaba y me lo volvía a guardar. Eran ya demasiados deseos morbosos sensuales y placenteros hacia ella. Una vez ubicado nuevamente en nuestra mesa realizamos un pedido de una botellita de ron en el cual recibo de pasante algo sorprendente dos miradas con matadita de ojo, claro era Natalia y la mesera, mi pene, mi corazón se encontraba retenido en un voltaje de pasión y de gusto. Con la mente en blanco para retírame de la apuesta y saber que esa mesera seria solo mía sin que mis amigos y nadie se dieran cuenta. Pues comencé arrojar dulces frases hacia ella, con risitas de casanova, logrando crear en ella un paso de amistad y de gracia…

Terminando la noche, el lugar se comenzó a poner algo apagado para algunos porque para mis compañeros y para mi era espectacular esa noche. En una ida al baño, aproveche para decirle lo mucho que la admiraba, para darle mi nombre y invitarla a una cerveza, respondiendo de forma fusilera:

- no aquí no puedo consumir nada, ni tratar con los clientes. Si lo quieres no veremos después del cierre.

Así fue, llegó el momento del cierre… le comente a mis amigos que me dieran unas 3 horitas y que después no encontraríamos en el hotel donde nos estábamos hospedando. Entramos a una discoteca llamada “Dallas 50´s” especial atención, luces apagadas y cervecita va y cervecita viene.... Hasta que no me aguante mas y me arrojé con un beso en su rica boca, enviando mis dedos a sus piernas hasta llegar a sus muslos. Al ver que no decía nadita seguí explorando su cuerpo y encontrando su nombre en su morro que se le sobresaltaba por encima de su blue jean si... Era Susana ... Mera doña.... paré un poco la vuelta y al ver que mis amigos se encontraban en la farra aun la invite para el hotel. Con un si estupendo y con su mano en mi bultito que vibraba encima de mi ropa me daba cuenta que ella iba por lo que yo quería: sexo !!!!!! Una vez en el cuarto no podía aguantar las ganas de masturbarme, soñando que me comía a la buenonona de Susana. Salí al baño para pegarme una miadita y hacerle un aseito a mi junior y cuando volví al cuarto la encontré cubierta por el panty del baby-doll, abrazándome y cogiendo mi verga mojada y tiesa con una deliciosa mamada. Me apretaba los huevos con tremenda lascivia mientras me succionaba la verga. Era obvio que tenía mucha experiencia mamando pingas. Descansó por un instante, y me dijo:

- te gusta, ¿verdad?
- sí, sí, me gusta. No te detengas, por favor - supliqué
- tu cosa es mucho más grande que la de mi anterior esposo. Acabas de orinar, ¿verdad?
- sí, pero continúa…
- uhm…con razón sabe tan rico…

Reanudó la chupada. Succionaba tan fuerte que sentí cómo el ano se me encogía con cada absorción. Luego, pasó su lengua por mis huevos, y uno a uno, repetidamente, se los fue metiendo en la boca. ¡Esta doña sí sabe mamar! nunca antes había disfrutado tanto del sexo oral, como en esa ocasión.

- he quedado fascinada con tu vergota.
- ¡mama, mujer! ¡Sigue mamando! - le ordené, ya en confianza
- ¡no levantes mucho la voz! se puede despertar leti - dijo susurrando

La mamada continuó por varios minutos más, hasta que no aguanté más y me vine en su boca. La Susana se tragó todo mi semen, incluso limpió mi glande con su amaestrada lengua. Entonces, hice que se acostara boca arriba, y comencé a devorar sus enormes tetas. Fue todo un placer apretar y morder esas tremendas pechonalidades, mientras ella gemía. Seguido, acerqué mi boca a su vulva, y le devolví el favor que me había hecho. Primero, pasé mi lengua por los bordes de los labios de su vulva. Después, metí mi lengua lo más que pude a través de su abertura. En esos momentos, la doña apretaba fuertemente las sábanas, y mordía la almohada. Pero el momento de mayor excitación llegó cuando di ligeras mordeduras al clítoris. Eso la puso a cien. Empujaba mi cabeza contra su vulva, y se escuchaba el esfuerzo que hacía mientras mordía la almohada. Luego, me acosté encima de ella. Nos miramos fijamente por unos instantes, y me dijo:

- eres tremendo semental. Joven, robusto, y con tremendo pingón
- ahora vas a ver de lo que mi pingón es capaz - repliqué

Le enterré mi miembro e inicié mis oscilaciones de entra y sale. La señora me acariciaba la espalda y mis brazos, los recorría todo con sus manos. Sus gemidos de placer, sumados a la sensación de mi pecho sobre sus grandes tetas, me excitaban más, y más. Después, se estiró como intentando alcanzar mis nalgas. Me acomodé de modo que pudiera alcanzarlas, y al lograrlo apretó mis nalgas fuertemente. Aquello me excitó en sobremanera, y arremetí contra ella con más fuerza que antes.

- ¡sí mi machote, sí! ¡Dame, dame! ¡Mételo! - me decía sin gritar para no despertar la atención de los camareros del hotel
- ¡siénteme, siénteme! - le respondía
- ¡vas a hacer que me venga, cabrón! ¡aahhhh!

Y así fue: hice que se viniera. Luego, tuve ganas de violarle el culo. Me detuve, la volteé violentamente de tal forma que quedara boca abajo, y me preparé para romperle el culo. Ella me interrumpió:

- ¡papi! si me lo vas a meter por ahí, ponme vaselina, ¡please! hace tiempo que no recibo por el culo, y…
- ¡búscala rápido! - le ordené ,
- y yo de donde vaselina ahora si me llevo el ...

Salió de la habitación, y al ratito regresó con un pequeño tarro de lubricante. Me lo aplicó con mucha sensualidad en el pene, y yo le unté un poco en el ano. Fue todo un placer abrirle el culo con mis dedos. Después, ella se acomodó en cuatro, y lentamente fui metiendo toda mi pinga en su abertura anal, hasta que mis huevos toparon con la base de sus nalgas. A pesar de la vaselina, la sra. Susana gritó desgarradoramente mientras mi falo la invadía. Era cierto lo que dijo, su ano no había sido violado desde hacía tiempo, lo supe porque estaba bastante cerrado, y sentí cómo se fue expandiendo para alojar mi verga. Comencé a restregar mi pene en su culo. La doña apretaba las sábanas, incluso se llevó la sábana a la boca para morderla. No tuve piedad de ella. La fatiga por el esfuerzo intenso me abrumaba, pero un culo tan cerrado como ese no merecía perdón. Finalmente, al cabo de varios minutos y a pesar de apretar el culo para no venirme, no pude más, y descargué grandes cantidades de semen en sus intestinos. Durante unos instantes, me mantuve dentro de ella, y luego saqué mi pinga. Descansamos un rato. Antes de retirarse, me dio un sensual beso en los labios, y se fue a su habitación.

Esa fue la primera de muchas veces que jodí a la Susana, pues un par de meses después, pedí mas vacaciones, pero no me las dieron… Así que le di trabajo en la ciudad a Susana y cada fin de semana salimos…

A rico que pasa uno en los pueblos chaooooooooo.............

super0981
12-07 2006, 02:18 AM
:d me vas a presentar a susana y porque metistes mi nombre ahi quien te dio permiso pero bacano voy a leer mas:d :mad: :cool:

exotic
17-08 2006, 06:57 PM
que edades tenian los protagonistas del cuento?::)

Omar_Alcaraz
22-08 2006, 02:38 AM
Estuvo bueno tu relato aunque si fue veridico quisiera saber donde dejaste a tu mujer porque al principio decias que ibas de luna de miel:confused:

JUGOSOMAN
25-08 2006, 02:39 PM
no se que tan cierto sea el relato , pero tienes buenas nalgas bato jajajajajaja.

EDUGAR1969
02-09 2006, 12:39 PM
muy black] [/COLOR]
En una noche de luna llena fui invitado al estadero, el mirador andino un buen sitio ubicado en un cerrito en el cual se alcanza a divisar el desarrollado pueblo... Una vez ubicados mis amigos: Panelo el cual lo apodamos así por gordo, el zurdo y juangui, fuimos atendidos por una estupenda dama, bastante formal, con unos senos estupendos y una cadera que hágame el favor !!!!!!!!!!!! Yo la verdad me puse parolo, mandándome la manito en mis bolsitas espermáticas para estimularme. Y sin demostrar nada a mis amigos, notando que de igual forma ellos se quedaron gustosos de su atención. Una vez compartidas dos mediecitas de ron, propuse que hiciéramos una apuesta atrevida. La apuesta consistía que el que fuera capas de bailarse la mesera y le tocara las caderas sensualmentemiraditas entre ella y yo que me sonaban y me animaban. Y además por que las mujeres de los pueblos siempre se animan por hombres de otras partes, que de su mismo pueblo. O sea " ganado nuevo"

Salgo a la pista y pido una salsa titulada "Londres" y saco a bailar a una niña muy linda llamada Natalia, con un buen baile y buen son son veía que ella me bailaba retiradito, solo al enganche de nuestras manos y al ritmo de la canción. No profundice mucho en Natalia pues iba por esa grande mujer que con solo mirarla me sacudía el pene, me lo mojaba y me lo volvía a guardar. Eran ya demasiados deseos morbosos sensuales y placenteros hacia ella. Una vez ubicado nuevamente en nuestra mesa realizamos un pedido de una botellita de ron en el cual recibo de pasante algo sorprendente dos miradas con matadita de ojo, claro era Natalia y la mesera, mi pene, mi corazón se encontraba retenido en un voltaje de pasión y de gusto. Con la mente en blanco para retírame de la apuesta y saber que esa mesera seria solo mía sin que mis amigos y nadie se dieran cuenta. Pues comencé arrojar dulces frases hacia ella, con risitas de casanova, logrando crear en ella un paso de amistad y de gracia…

Terminando la noche, el lugar se comenzó a poner algo apagado para algunos porque para mis compañeros y para mi era espectacular esa noche. En una ida al baño, aproveche para decirle lo mucho que la admiraba, para darle mi nombre y invitarla a una cerveza, respondiendo de forma fusilera:

- no aquí no puedo consumir nada, ni tratar con los clientes. Si lo quieres no veremos después del cierre.

Así fue, llegó el momento del cierre… le comente a mis amigos que me dieran unas 3 horitas y que después no encontraríamos en el hotel donde nos estábamos hospedando. Entramos a una discoteca llamada “Dallas 50´s” especial atención, luces apagadas y cervecita va y cervecita viene.... Hasta que no me aguante mas y me arrojé con un beso en su rica boca, enviando mis dedos a sus piernas hasta llegar a sus muslos. Al ver que no decía nadita seguí explorando su cuerpo y encontrando su nombre en su morro que se le sobresaltaba por encima de su blue jean si... Era Susana ... Mera doña.... paré un poco la vuelta y al ver que mis amigos se encontraban en la farra aun la invite para el hotel. Con un si estupendo y con su mano en mi bultito que vibraba encima de mi ropa me daba cuenta que ella iba por lo que yo quería: sexo !!!!!! Una vez en el cuarto no podía aguantar las ganas de masturbarme, soñando que me comía a la buenonona de Susana. Salí al baño para pegarme una miadita y hacerle un aseito a mi junior y cuando volví al cuarto la encontré cubierta por el panty del baby-doll, abrazándome y cogiendo mi verga mojada y tiesa con una deliciosa mamada. Me apretaba los huevos con tremenda lascivia mientras me succionaba la verga. Era obvio que tenía mucha experiencia mamando pingas. Descansó por un instante, y me dijo:

- te gusta, ¿verdad?
- sí, sí, me gusta. No te detengas, por favor - supliqué
- tu cosa es mucho más grande que la de mi anterior esposo. Acabas de orinar, ¿verdad?
- sí, pero continúa…
- uhm…con razón sabe tan rico…

Reanudó la chupada. Succionaba tan fuerte que sentí cómo el ano se me encogía con cada absorción. Luego, pasó su lengua por mis huevos, y uno a uno, repetidamente, se los fue metiendo en la boca. ¡Esta doña sí sabe mamar! nunca antes había disfrutado tanto del sexo oral, como en esa ocasión.

- he quedado fascinada con tu vergota.
- ¡mama, mujer! ¡Sigue mamando! - le ordené, ya en confianza
- ¡no levantes mucho la voz! se puede despertar leti - dijo susurrando

La mamada continuó por varios minutos más, hasta que no aguanté más y me vine en su boca. La Susana se tragó todo mi semen, incluso limpió mi glande con su amaestrada lengua. Entonces, hice que se acostara boca arriba, y comencé a devorar sus enormes tetas. Fue todo un placer apretar y morder esas tremendas pechonalidades, mientras ella gemía. Seguido, acerqué mi boca a su vulva, y le devolví el favor que me había hecho. Primero, pasé mi lengua por los bordes de los labios de su vulva. Después, metí mi lengua lo más que pude a través de su abertura. En esos momentos, la doña apretaba fuertemente las sábanas, y mordía la almohada. Pero el momento de mayor excitación llegó cuando di ligeras mordeduras al clítoris. Eso la puso a cien. Empujaba mi cabeza contra su vulva, y se escuchaba el esfuerzo que hacía mientras mordía la almohada. Luego, me acosté encima de ella. Nos miramos fijamente por unos instantes, y me dijo:

- eres tremendo semental. Joven, robusto, y con tremendo pingón
- ahora vas a ver de lo que mi pingón es capaz - repliqué

Le enterré mi miembro e inicié mis oscilaciones de entra y sale. La señora me acariciaba la espalda y mis brazos, los recorría todo con sus manos. Sus gemidos de placer, sumados a la sensación de mi pecho sobre sus grandes tetas, me excitaban más, y más. Después, se estiró como intentando alcanzar mis nalgas. Me acomodé de modo que pudiera alcanzarlas, y al lograrlo apretó mis nalgas fuertemente. Aquello me excitó en sobremanera, y arremetí contra ella con más fuerza que antes.

- ¡sí mi machote, sí! ¡Dame, dame! ¡Mételo! - me decía sin gritar para no despertar la atención de los camareros del hotel
- ¡siénteme, siénteme! - le respondía
- ¡vas a hacer que me venga, cabrón! ¡aahhhh!

Y así fue: hice que se viniera. Luego, tuve ganas de violarle el culo. Me detuve, la volteé violentamente de tal forma que quedara boca abajo, y me preparé para romperle el culo. Ella me interrumpió:

- ¡papi! si me lo vas a meter por ahí, ponme vaselina, ¡please! hace tiempo que no recibo por el culo, y…
- ¡búscala rápido! - le ordené ,
- y yo de donde vaselina ahora si me llevo el ...

Salió de la habitación, y al ratito regresó con un pequeño tarro de lubricante. Me lo aplicó con mucha sensualidad en el pene, y yo le unté un poco en el ano. Fue todo un placer abrirle el culo con mis dedos. Después, ella se acomodó en cuatro, y lentamente fui metiendo toda mi pinga en su abertura anal, hasta que mis huevos toparon con la base de sus nalgas. A pesar de la vaselina, la sra. Susana gritó desgarradoramente mientras mi falo la invadía. Era cierto lo que dijo, su ano no había sido violado desde hacía tiempo, lo supe porque estaba bastante cerrado, y sentí cómo se fue expandiendo para alojar mi verga. Comencé a restregar mi pene en su culo. La doña apretaba las sábanas, incluso se llevó la sábana a la boca para morderla. No tuve piedad de ella. La fatiga por el esfuerzo intenso me abrumaba, pero un culo tan cerrado como ese no merecía perdón. Finalmente, al cabo de varios minutos y a pesar de apretar el culo para no venirme, no pude más, y descargué grandes cantidades de semen en sus intestinos. Durante unos instantes, me mantuve dentro de ella, y luego saqué mi pinga. Descansamos un rato. Antes de retirarse, me dio un sensual beso en los labios, y se fue a su habitación.

Esa fue la primera de muchas veces que jodí a la Susana, pues un par de meses después, pedí mas vacaciones, pero no me las dieron… Así que le di trabajo en la ciudad a Susana y cada fin de semana salimos…

A rico que pasa uno en los pueblos chaooooooooo.............[/QUOTE]

shaggynyc
24-07 2007, 08:46 PM
eso si se llama culiada parcerooo:) tewngo celos una donita k rikoo:(